BIENVENIDO AL PIONERO Y GENUINO BLOG DEL MAR MENOR, INFORMANDO SOBRE EL MAR MENOR DESDE MARZO DE 2010

EL TIEMPO

miércoles, 25 de abril de 2012

AVES EN EL MAR MENOR: LA PESCA DEL CHARRÁN PATINEGRO


Hace tiempo escribí un artículo sobre la pesca del charrancito ( Sterna albifrons ), decía de él que era un ávido pescador ( Veáse: "El charrancito, un ávido pescador" del 27 de julio de 2010). Pues bien, aquí su "primo", hablando en términos familiares refiriéndome a la taxonomía, el charrán patinegro ( Sterna sandvicensis ), no se queda atrás y es tan tenaz como el charrancito a lo hora de intentar pescar.

En este artículo muestro una serie de fotografías en las que se puede observar como pesca un individuo de este ave un lábrido y un blénnido en el puerto de Los Urrutias, lo que da una idea de que cuando se lanza para pescar su presa, desde una altura considerable por cierto, lo hace introduciéndose hasta el fondo de la laguna, al menos en este caso, ya que los blénnidos son peces bentónicos ( Veáse: "Blénnidos en el Mar Menor" del 15 de octubre de 2011 ). Por lo que deduzco también que debe tener una vista excelente ya que las aguas en el puerto de Los Urrutias no son especialmente limpias y cristalinas, sino más bien todo lo contrario.

No obstante no siempre aciertan a pescar su presa, ni pescan siempre blénnidos por supuesto, ya que en concreto este charrán patinegro hizo varios intentos durante la media hora aproximadamente que estuve observándolo y solo logró dos presas, con la mala suerte de que una se le cayó sorprendentemente resbalándose del pico, seguramente por el movimiento del pez.

Serie de fotografías del primer éxito de pesca:
 Saliendo del agua tras el primer intento

Sacando el pez, un lábrido en este caso

Saliendo con el pez en la boca

Yéndose con el pez

Serie de fotografías de la segunda vez que logró pescar un pez:

 
Logra pescar un pez, otro blénnido y se lo intenta llevar

Se va feliz con su pez

Pero... ¡Ohhh...el pez se resbala y cae al mar de nuevo!

Lo ve hundirse en el mar sin poder hacer nada más, ¡en fin la próxima vez será!

martes, 10 de abril de 2012

SUBIDAS Y BAJADAS EN EL NIVEL DEL MAR MENOR


Las mareas se podrían definir como oscilaciones periódicas del nivel del mar, influenciadas por el Sol y la Luna al ejercer una fuerza de atracción sobre el agua o sobre sus partículas más concretamente. El poder que ejerce la Luna es mucho mayor que el Sol al estar a menor distancia de la Tierra.
En las mareas hay un periodo de marea alta llamado pleamar y otro de marea baja llamado bajamar.

Todo el mundo ha oído hablar de las mareas de los grandes mares y océanos. En España quizás el ejemplo más claro lo tengamos en el norte, en las rías gallegas y las costas de toda la cornisa cantábrica donde la marea puede llegar a bajar varios metros y los barcos que se encontraban flotando en el agua anclados durante la pleamar llegan a estar varados en el fondo seco cuando baja la marea.

Lo que la mayoría de gente desconoce es que en el mar Mediterráneo y el Mar Menor también existe este fenómeno natural y que influye en ocasiones en los niveles que el agua presenta en ambos mares, aunque las oscilaciones de nivel del agua debido a esta causa es muy pequeño.

Las mareas en el mar Menor

Según un estudio realizado entre la fundación Cluster y el Instituto Euromediterráneo del Agua las mareas son las principales responsables de los caudales entre el mar Menor y Mediterráneo.
Pues resulta que cuando el Mediterráneo esta en bajamar el nivel del agua del  mar Menor baja también debido al flujo de agua hacia el Mediterráneo y al contrario en pleamar. Este flujo se produce por los canales de comunicación que existen entre ambos mares, llamados golas ( golas de Marchamalo, gola del Estacio y la gola de las Encañizadas de La Manga ).
En todo caso las mareas, como en cualquier mar son cíclicas y se producen de la misma manera, pero las variaciones del nivel del mar en la laguna es muy pequeño, normalmente de apenas 0.10 metros entre la pleamar y la bajamar por lo que apenas es perceptible.

Bajada de nivel en el invierno en el Mar Menor

La bajada de nivel de las aguas del Mar Menor en invierno, se nota especialmente durante los meses que van desde finales de diciembre a principios de marzo y debemos buscarla quizás en otras causas naturales y no achacarla a esas mareas de las que he hablado anteriormente.

Estas bajadas del nivel de las aguas de la laguna se pueden producir seguramente influenciadas principalmente por las temperaturas y las precipitaciones, además de por los vientos y una bajada de la presión atmosférica.

 Encañizadas de La Torre en La Manga del Mar Menor en Marzo de 2012

Encañizadas de La Torre en La Manga del Mar Menor en Marzo de 2012

Las temperaturas influyen en la evaporación del agua que es la principal causa de la pérdida de agua que tiene el mar Menor. Cuando son muy altas se produce una gran evaporación.
Las precipitaciones, porque el mar Menor recibe aportes hídricos desde las ramblas que llegan hasta la laguna y de acuíferos subterráneos, además de las lluvias que caen directamente sobre la masa de agua. Si hay pocas precipitaciones recibe poco aporte hídrico.
Cuando los vientos soplan predominante hacia la costa se puede producir una pequeña subida del nivel de agua, si es al contrario ocurre una bajada.
Cuando es menor la presión atmosférica también se puede producir una pequeña subida de la masa de agua.

Situación este año 2012

Este año 2012 se ha notado especialmente la bajada de nivel de aguas en el Mar Menor y probablemente sea debido a que ha sido un invierno muy seco y cálido. Estos dos factores han influido de manera que al ser muy seco, el aporte de aguas procedentes de las ramblas y acuíferos que vierten al mar Menor, así como la cantidad de lluvia caída sobre el mar directamente ha sido mucho menor que otros años y por otro lado al ser tan cálido, la evaporación ha sido muy grande, hay que tener en cuenta que al ser un mar cerrado tan pequeño se calienta con facilidad y eso produce esa evaporación gran pérdida de agua por evaporación.

 Puerto de Los Urrutias en Marzo de 2012

Si combinamos ambos factores el resultado es que la evaporación ha sido mucho mayor que el aporte de aguas a la laguna este año, por lo que el nivel de sus aguas ha bajado más que en otros años.

domingo, 25 de marzo de 2012

AVES EN EL MAR MENOR: MARTÍN PESCADOR EN EL MAR MENOR

Saliendo del agua con pez en la boca


Expulsando egragópila

 Mirando su presa en el agua

Mirando hacia el Sol

Llegando a su rama para comer

Con pez en la boca parado en maderas

Saliendo del agua con las alas extendidas

Saliendo del agua con pez en la boca

martes, 6 de marzo de 2012

PLANTAS EN EL MAR MENOR: LAS JARAS ( CISTUS ) EN EL MAR MENOR

El género Cistus, pertenece a la familia de las Cistáceas  y es frecuente la hibridación entre ellos.
Son plantas arbustivas, leñosas y perennes.
Florecen de marzo a mayo y sus flores, de color blanco, rosado o purpúreo, tienen 3 sépalos y 5 pétalos.
Sus frutos son cápsulas que se abren a la madurez, dejando caer numerosas semillas.
Están representados, en la sierra de Atamaría,  por 5 especies:

 Cistus albidus

 
Abundante en matorrales, se le conoce popularmente como estepa, estepa blanca o jara.

 Cistus clusii


Abundante  en zonas de matorral y romerales.
Recibe diversos nombres populares como falso romero o romero macho.

 Cistus heterophillus carthaginensis

 
Es conocido como la Jara de Cartagena y limitado puntualmente a 5 individuos.
Las explotaciones mineras y el clima, han determinado que se encuentre en fase de extinción.
Actualmente, ANSE los  reproducen en el  Vivero Municipal de Cartagena.
Existen poblaciones en el norte de África.

Cistus monspeliensis

 

Abundante en matorrales. Se conoce como jaguarzo o juagarzo
Su nombre procede de Montpelier (Sur de Francia).

Cistus salvifolius


Se conoce como jaguarzo morisco o jara negra
Está localizado puntualmente y tiene aplicaciones medicinales
Febrero 2012.

Autor: José Andreu.

 


lunes, 20 de febrero de 2012

EL MAR MENOR. UNA CÁRCEL PARA LOS PECES


El Mar Menor soporta el doble de redes de pesca que hace cinco años, el 25% ilegales, según ANSE. Los pescadores afirman que las artes caladas no superan el centenar, pero admiten el aumento del furtivismo.

El Mar Menor es un lugar cada vez menos confortable para los peces, algo así como un laberinto sin salida en el que apenas tienen escapatoria, según los cálculos de la Asociación de Naturalistas del Sureste (ANSE), que ha marcado con GPS todas las artes caladas en la laguna salada aprovechando el censo invernal de aves, realizado hace unos días. Les salen exactamente 223, el doble que hace cinco años, y un porcentaje aproximado del 25% ilegales –porque carecen de la matrícula obligatoria–, «lo que apunta a un notable volumen de furtivismo pesquero».
«Según nuestras estimaciones, en este momento hay calados un mínimo de 30 kilómetros de redes tan solo del tipo paranza», lo que a juicio de ANSE «constituye una presión pesquera desmesurada para una laguna con cuatro figuras de protección a escala internacional. Este incremento en el esfuerzo pesquero está teniendo efectos adversos sobre la biodiversidad y muy probablemente sobre los propios recursos pesqueros», asegura el director de la asociación, Pedro García, quien se pregunta «cómo puede escaparse de allí un pescado. Es imposible; no cabe una red más, sobre todo en la zona de La Manga».
Sin embargo, para el patrón mayor de la Cofradía de San Pedro del Pinatar, Juan Pablo Martínez Ibáñez, estas cifras son «exageradas». «Hay que saber lo que se está viendo», explica, «porque hay muchas redes que se componen de piezas separadas, como las morunas, que solo se matriculan en la cola. Y tenemos artes móviles y otros fijos», insiste, «así que es imposible que haya más de doscientas redes en el Mar Menor». ¿Cuántas, entonces? «Menos incluso que hace cinco años, no más de cien», mantiene.
Pedro García asegura, no obstante, que la estimación de redes realizada por ANSE da por buenas las artes consideradas «dudosas» –atendiendo precisamente a los criterios apuntados por el patrón mayor de los pescadores de San Pedro–.
Según el Servicio de Pesca de la Comunidad Autónoma, en el Mar Menor operan cuarenta barcos, que suman un total de 560 redes autorizadas –de acuerdo con el Reglamento del Mar Menor, si cada embarcación tiene una media de dos tripulantes, tiene derecho a utilizar un máximo de 14 artes–.
No es la primera vez que ANSE denuncia la actividad de los furtivos en el Mar Menor, pero los pescadores quitan importancia a quienes calan redes sin autorización –generalmente parados y jubilados–: «Lo que más nos afecta son los piratas que nos roban directamente», se queja Juan Pablo Martínez, «ladrones que nos vigilan desde tierra para quitarnos el pescado de las redes». También critica el patrón mayor la ‘competencia’ de los pescadores deportivos, «que no tienen restricciones para echar el curricán siete días a la semana y 24 horas al día si quieren».
Pescadores y ecologistas coinciden en que el Mar Menor está poco vigilado y que, como consecuencia de ello, los furtivos son más numerosos y actúan con más impunidad que nunca. Según la información facilitada por el Servicio de Pesca de la Comunidad Autónoma, en el año 2010 –la memoria de 2011 aún no está terminada– fueron decomisados treinta artes de pesca y tramitadas 54 denuncias por inspecciones desde la embarcación de vigilancia y actuaciones de los agentes medioambientales de la Comunidad Autónoma y el Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de Torre Pacheco.
ANSE recuerda además la alta mortandad de aves acuáticas (334 ya este año, sobre todo cormoranes, «que perecen al enmallarse en las redes») y anuncia que ha pedido a la Comunidad Autónoma la creación de áreas de reserva marina en el Mar Menor.

Fuente: Blog "Los pies en la tierra" de Miguel Ángel Ruíz. http://lospiesenlatierra.laverdad.es/

martes, 14 de febrero de 2012

AVES EN EL MAR MENOR: EL MARTÍN PESCADOR EUROPEO ( Alcedo atthis )


Para celebrar las 20000 visitas del blog del Mar Menor, me ha parecido oportuno hacerlo con un artículo sobre una de mis aves favoritas de las que se pueden ver en la laguna: El Martin Pescador Europeo (Alcedo atthis ).

Hace mucho tiempo que andaba detrás de él y por fin logré fotografiar a este pajarillo tan nervioso y desconfiado, quien me conoce sabe que tengo mucha paciencia para conseguir la fotografía que me propongo.

Ahora que he podido hacerlo, me  gustaría compartir este artículo y estas fotografías con mis lectores para que disfruten viéndolas y leyéndolo tanto como yo he disfrutado mientras intentaba hacerle alguna fotografía que valiera la pena, yendo una y otra vez con mucha paciencia, al lugar donde sabía que podría observar al Martín pescador, siempre con la ilusión de poder “cazarlo” con mi cámara de fotos en la actitud que yo quería hacerlo.

Martín Pescador Europeo ( Alcedo atthis )

Los martines pescadores pertenecen a la familia Alcedinidae, que incluye un número no determinado de especies de aves que se distribuyen por Europa, África, este y sur de Asia y América. En Europa existe una sola especie que es la que voy a tratar en este artículo: Alcedo atthis, el Martín Pescador Europeo. De esta especie existen varias subespecies.

Taxonomía:

Phyllum: Chordata ( Cordados )
Subphyllum: Vertebrata ( Vertebrados )
Clase: Aves
Orden: Coraciiformes
Familia: Alcidinidae
Género: Alcedo
Especie: atthis ( Linnaeus, 1758 )
Nombre común: Martín Pescador Europeo.

Descripción:

El martín pescador europeo es una pequeña ave de colores muy llamativos, destaca sobre todo el azulado iridiscente de su parte dorsal, parte superior de la cabeza y sus alas, el ocre-dorado de su pecho y la banda que va hacia sus ojos, el blanco de su garganta y las dos manchas del mismo color de su cuello. Las patas son muy cortas y de color rojo, su pico es largo con forma puntiaguda y de color negro con partes naranjas en la mandíbula inferior, en esto precisamente es prácticamente lo único que diferencia el macho y la hembra, ya que esta última tiene más marcado este carácter, pero además de esta diferencia realmente no presentan un dimorfismo sexual claro.

Puede alcanzar una envergadura de hasta 30 centímetros y  longitud de unos 16 cm.

Martín Pescador Europeo ( Alcedo atthis ). Hembra, se puede observar la parte inferior del pico naranja totalmente.

El martín siempre se encuentra cerca del agua y es habitual, o bien verlo pasar volando a ras de agua a gran velocidad, casi nunca levanta el vuelo demasiado y según algunos autores puede alcanzar hasta 72 km / h, o bien en algún posadero ( una caña que sobresale un poco del agua, un palo, o una rama), esperando a que pase algún pececillo y poder pescarlo.

 Saliendo del agua con pez en la boca

Volando hacia su rama con su pez recién pescado

Aunque normalmente suele pescar a la espera asentado sobre alguna caña o rama, también tiene otra técnica de pesca, menos usada y conocida, que es en "cernida", es decir se eleva a una altura superior de lo que suele hacerlo sobre el agua y se para en vuelo, aleteando rápidamente en contra del viento, como si de un cernícalo se tratara, y finalmente cuando está seguro de que va a pescar su presa se lanza hacia el agua.

 Intentando poner en una buena posición a su presa para poder engullirla

Posteriormente cuando se siente saciado arroja los desechos en forma de egagrópila, una bola que expulsa por el pico y que contiene restos de la comida del ave.

  Expulsando una egagrópila

Donde se puede observar con mayor facilidad en el Mar Menor es en las Salinas de San Pedro del Pinatar, en las encañizadas de La Manga, en la rambla del Albujón y en algunos puertos deportivos como el de Los Urrutias, aunque también en alguna de las balsas de riego de los campos de alrededor de la laguna.

Concretamente yo este año (2011-12), desde septiembre hasta estas fechas he llegado a ver hasta seis martines pescadores diferentes en la zona del Mar Menor, dos de ellos en el puerto de Los Urrutias, otro en la desembocadura de la rambla del Albujón, dos en las Salinas de San Pedro y el sexto en las encañizadas de “La Torre” al final de La Manga.

Se puede observar de vez en cuando alguna rareza, Como curiosidad decir que el año 2009, se pudo observar durante todo el invierno un martín pescador americano gigante Ceryle alcyon en una balsa próxima a la rambla del Albujón.

  Martín gigante americano volando sobre la rambla del Albujón en el año 2009. Foto de Richard Howard.

viernes, 3 de febrero de 2012

PLANTAS DEL MAR MENOR I

Asphodelus fistulosus ( Gamoncillo )

Chrysanthemum coronarium ( Crisantemo )

 Ecballium elaterium ( Pepinillo del diablo )

Iris sisyrinchium ( Patita de burro )

Lycium intrincatum ( Cambrón )

Lotus creticus

 Nigelia damascena ( Arañuela o cabellos de Venus )

Chamaerops humilis ( Palmito )

Pancratium maritimum ( Lirio de mar )

Thymelaea hirsuta ( Bufalaga marina )


martes, 24 de enero de 2012

PLANTAS EN EL MAR MENOR: LAS ORQUÍDEAS SILVESTRES DEL ENTORNO DEL MAR MENOR

Pertenecen a la familia Orquídáceas  y algunos piensan  que se trata de flores grandes,  parecidas a las que podemos encontrar en las floristerías.

Pero en nuestra zona  no es así. Son pequeñas pero muy vistosas, herbáceas y perennes, capaces de tolerar épocas muy secas y periodos fríos, manteniéndose vivas bajo tierra.

 
 Anacamptis piramidalis

Presentan un tubérculo del que salen dos o más raíces y un tallo que surgiendo entre las hojas basales, enverdece en su crecimiento y origina un vástago que da lugar a la inflorescencia.

 Barlia robertiana

Podemos encontrarlas de febrero a mayo  en  prados sin cultivar, lomas, márgenes de caminos, zonas  de bosque, matorrales, etc.

Ophrys  lutea
Todas las especies que se mencionan se encuentran en la zona de Atamaría.


Ophrys  tenthredinifera

En determinadas especies y  con frecuencia muy baja, aparecen  plantas con  flores de color blanquecino o colores muy débiles (hipocromáticas).
 
 Orchis collina flavescens

Polinización.-Utilizan sistemas de polinización muy curiosos.

La forma, el color y el aroma establecen una relación muy estrecha con los insectos, llegando a imitar a las hembras de las especies polinizadoras para atraer a los machos.

 Ophrys fusca

 Ophrys speculum ( Abejera )

Los incendios no les afectan pues sus tubérculos se encuentran bajo tierra.

Algunas necesitan tierras con un ph muy ácido.


Orchis papilionacea ( Orquídea mariposa )
 Serapias parviflora
Autor: José Andreu




lunes, 16 de enero de 2012

EL CABEZO DEL CARMOLÍ III. POLVORÍN Y LEYENDA DE LA ENCANTADA

Cuartel y polvorín

Durante la guerra civil El Carmolí fue sede de una escuela de la aviación republicana, en aquel tiempo tanto el cabezo del Carmolí como la Marina del Carmolí eran propiedad del Ministerio de Defensa. De hecho siguió sirviendo de acuartelamiento para el ejército del aire y como polvorín hasta casi los años 80 aproximadamente.

Vista del antiguo cuartel del ejército del aire

Posteriormente este polvorín fue abandonado por el ejército, al igual que toda la zona adyacente de las faldas del cabezo y de la Marina del Carmolí, donde también quedan restos de esta actividad militar en forma de búnker de vigilancia costera, antiguas pistas de aterrizaje, barracones semiderruidos y un hangar, que en su momento se construyó para un prototipo de hovercraf modelo VCA3, que llegó a la base aérea de Los Alcazares en 1978.

Hangar construido para albergar el prototipo de hovercraf

Aunque toda esta zona es espacio protegido sigue siendo terreno militar, gracias a lo cual posiblemente se haya favorecido su conservación.

 (Véase también el artículo La Marina del Carmolí un lugar de importancia ecológica excepcional I de junio de 2010)


Leyenda de la Encantada

A continuación relato una historia que me contó un amigo que le había oído a su abuela, lógicamente no es exactamente como él la escuchó de boca de ella, me he permitido ciertas licencias poéticas, aunque el lugar que describo es donde se supone que se desarrolló ciertamente este hecho. En esencia viene a ser una leyenda de "La Encantada", tan típica en el norte de España y tan rara por estos lugares.

Cuenta la leyenda que a principios del siglo pasado en una pequeña loma situada al suroeste del Carmolí, mientras su rebaño comía los últimos brotes de hierbas, ya oscureciendo la tarde del día de San Juan, un pastor se vio sorprendido por una extraña figura fulgurante que le atrajo hacia la loma.

Una vez allí el pastor creyó haber tenido una alucinación, quizás provocada por la acción del vino que había tomado con la merienda o simplemente por una ilusión óptica debida al juego de luces del atardecer en las rocas, así que se dio la vuelta y empezó a caminar hacia su rebaño de ovejas con la intención de recogerlo e irse pronto a dormir después de una dura jornada de trabajo.

En ese momento oyó a sus espaldas como una voz femenina y sensual le llamaba, al volverse casi se cae al suelo del estupor que le produjo la figura de la que procedía esa voz y pensó que realmente había tomado demasiado vino con la merienda y que lo que estaba observando en ese momento era producto de su ebriedad.

La imagen que vio no la pudo volver a olvidar en toda su vida, se trataba de una hermosa mujer de largos cabellos oscuros, facciones perfectas y un busto firme, pero que de cintura hacia abajo tenía cuerpo de ave, como si de una garza se tratase. La mujer portaba en una mano una daga y en la otra un peine de oro con el que peinaba sus cabellos.

El pastor, incrédulo, se frotaba los ojos por si de esa manera lograra ver mejor lo que tenía delante y desapareciera esa forma aberrante de la naturaleza que al mismo tiempo lo atraía hacia ella con su voz melodiosa y su gran hermosura. Era como si estuviera hechizado por ella, pero al mismo tiempo quería salir corriendo porque el miedo le invadía el cuerpo, sudaba y estaba muy nervioso, con el corazón  en un puño latiendo como si quisiera salir del pecho.

De repente esta extraña mujer, medio humana, medio ave, se dirigió a él para decirle con una voz suave y armoniosa:
¿Qué quieres la dama, la daga o el peine?, a lo que él respondió sin poder pensar demasiado, debido al sentimiento confuso de miedo y embelesamiento que tenía en ese momento, que quería la daga. Al decirle esto esa figura femenina tan extraña enfureció y le gritó con una voz que se torno de armoniosa en estruendosa como si saliera del mismo averno: ¡Pues con ella te atraviesen el alma, porque me has encantado para otros cien años!

El pastor al oir esta maldición quedó petrificado, viendo desaparecer delante de sus ojos tan repentinamente como había aparecido a esta mujer encantada. En cuanto se pudo recuperar del hechizo al que parecía haberlo sometido salió corriendo hacia su rebaño con esa sensación de angustia que produce el terror para recogerlo lo más rápido que pudo y dirigirse a su casa, donde no pudo pegar ojo en toda la noche pensando en esta extraña aparición.

Al día siguiente cuando despertó el pastor, no lograba discernir si todo había sido una pesadilla o si había sido cierto todo lo que había vivido ese mágico oscurecer de la noche de San Juan y aunque realmente no le atravesó ninguna daga su pecho, si es cierto que el hombre vivió atormentado por este hecho, porque nunca logró saber si la historia que él mismo contaba a la gente la había vivido realmente, había sido producto de los vapores etílicos de su vino de merienda o simplemente un mal sueño.