BIENVENIDO AL PIONERO Y GENUINO BLOG DEL MAR MENOR, INFORMANDO SOBRE EL MAR MENOR DESDE MARZO DE 2010

EL TIEMPO

Mostrando entradas con la etiqueta Contaminación. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Contaminación. Mostrar todas las entradas

domingo, 20 de agosto de 2017

LA IMAGEN QUE QUEREMOS VER

Como decía el gran poeta Campoamor: "En este mundo nada es verdad ni mentira, todo depende del color del cristal con que se mira", pues bien... el Mar Menor ni está tan muerto como algunos quieren hacer creer desde los medios de comunicación o redes sociales ni tan vivo como otros dicen con triunfalismos innecesarios. 

Tanto unos como otros con sus exageraciones e imprecisiones están dando una imagen negativa ante la sociedad de este ecosistema que debería ser "la joya de la corona del Reino de Murcia" y que no lo es, precisamente y seguramente, por intereses ajenos totalmente a la ecología.

Siempre lo he dicho y lo mantengo el principal problema del Mar Menor no es de índole ecológico, sino económico y político.

El Mar Menor ni está tan bien como les parece algunos, aunque haya estado cristalino desde la primavera hasta finales de julio, ni está muerto, porque sus aguas estén verdosas ahora en el mes de agosto.

Vamos a observar estas tres imágenes de la misma medusa Cotylorhiza tuberculata ( huevo frito ) en aguas de Los Urrutias, el día 5 de agosto de 2017, a una profundidad de 1.60 metros:





 


 

¿Cuál es la imagen real?¿qué imagen pondrías tú en un medio de comunicación?

Si pusieramos la primera imagen podríamos decir que el Mar Menor goza de una salud envidiable y sus aguas están cristalinas y casi limpias y transparentes, si pusieramos la segunda podríamos decir que el Mar Menor tiene unas aguas verdosas y un poco turbias, pero con cierta visibilidad, si pusieramos la tercera diríamos que el Mar Menor tiene una visibilidad casi nula y que sus aguas están muy verdosas.

La diferencia como todo el mundo ha adivinado está solo en la distancia a que se ha tomado la fotografía. 

Bien, pues la fotografía real y la interpretación, en mi opinión sería la segunda, porque como decía Aristóteles:"En el punto medio está la virtud" y si bien el Mar Menor no goza de buena salud aun, hay algunas zonas en las que sus aguas están más turbias y otras menos turbias, dependiendo de la imagen que queramos dar podemos manipular la información y confundir al receptor de la misma.

El Mar Menor efectivamente en este momento tiene unas aguas verdosas y con poco visibilidad en general, pero en la primavera y en todo el mes de julio ha tenido unas aguas cristalinas en la mayoría de su superficie. Lo que ha sucedido es lo que cabía esperar debido a la carga excesiva de nutrientes que tiene el ecosistema. En cuanto han subido las temperaturas y se han mantenido en el  tiempo, en la situación actual de la laguna, el desarrollo del fitoplancton ha sido brutal y sus aguas han vuelto a tornarse verdes y turbias. Este fenómeno se puede comprender mucho mejor leyendo el trabajo de Javier Lloret, Arnaldo Marín y Lázaro Martín-Guirao ( Departamento de Ecología e Hidrología de la Universidad de Murcia ) títulado: ¿Cómo puede agravar el cambio climático la eutrofización en lagunas costeras?

Seguramente si se mantienen las reducciones de vertidos desde los campos de cultivo como se ha venido haciendo en el último año, se toman más medidas para su recuperación, como los famosos filtros verdes y el cambio de gestión de la agricultura intensiva del Campo de Cartagena y se mantienen en el tiempo, y esto es solo una hipótesis, este fenómeno seguirá pasando durante muchos años, hasta que se logren eliminar en parte esos vertidos y el exceso de fosfatos y nitratos que hay en el mar. Es decir, es posible, e insisto que solo es una hipótesis, que cuando las temperaturas sean más bajas, en invierno y primavera e incluso principio de verano, sus aguas se vuelvan más claras y que cuando suban las temperaturas en verano y se mantengan se tornen de nuevo verdosas, situación que se mantendrá seguramente en otoño e invierno si hay lluvias torrenciales, típicas de nuestro clima mediterráneo, debido al arrastre de nuevas cargas de nutrientes por las escorrentías a través de las diferentes ramblas que drenan al Mar Menor.

Aquí tenemos otro vídeo actual, del día 5 de agosto de 2017, y en el que también podemos ver la evolución de la turbidez con la profundidad del Mar Menor, de manera que dependiendo de la profundidad a la que hagamos la "fotografía actual del Mar Menor", también podríamos dar una u otra opinión como puede comprobar el lector.

Evolución de la turbidez del agua con la profundidad 5 de agosto de 2017

El Mar Menor es esto:

 Fotografía realizada en Los Urrutias en agosto de 2017

Pero también es esto:

Fotografía realizada en Los Urrutias en diciembre de 2016

¡El Mar Menor sigue vivo! y en condiciones de recuperarse, quien diga lo contrario muestra una clara ignorancia de este ecosistema tan peculiar, pero hay que poner medios y tiempo, es como un "enfermo en estado crítico", si se le dan los cuidados paliativos necesarios y las medicinas, solo es cuestión de tiempo su recuperación. ¿Cuánto tiempo será necesario?, pues por desgracia nadie tiene una bola de cristal para saberlo, pero se puede suponer que seguramente bastantes años, quizá décadas.¡Así que más vale que menos quejas, más arrimar el hombro, proponer soluciones constructivas y a tener mucha paciencia!

jueves, 2 de febrero de 2017

20 de enero de 2017

Este año ha empezado con temperaturas anormales para esta zona y nuestro clima, tras unos días de temperaturas muy bajas, incluso en algún momento bajo cero, se produjo un fenómeno nada normal en la comarca del Mar Menor y el día 18 de enero cayó una nevada, que no llegó a afectar a toda la zona, pero si a algunos lugares del entorno marmenorense, como algunos pueblos de litoral o cercanos a él y la sierra de Atamaría.

Sierra de Atamaría nevada a la altura de la carretera del LLano del Beal. Fotografía de Javier Noguera, 19 de enero de 2017

Aunque es un fenómeno raro en la zona, no ha sido la única que ha pasado en este siglo, ya que el 27 de enero de 2005 también cayó una gran nevada en la zona de La Manga del Mar Menor y Cabo de Palos.

Nevada en Cabo de Palos, 27 de enero de 2005. Fuente: Educarm.es

Tras esta nevada, el día 19 de enero hubo unas fuertes precipitaciones que vinieron en el peor momento para la laguna, ya que empeoraron aún más la situación de las playas y campos circundantes del Mar Menor, los campos que empezaban a secarse de las fuertes lluvias de diciembre, no llegaron a hacerlo y "llovíó sobre mojado" y se anegaron de nuevo, llevando la escorrentía del agua, los sedimentos y con ellos los nitratos, fosfatos, plaguicidas, herbicidas, metales pesados y demás hacia el Mar Menor, ya fuera campo a través o por las ramblas que desembocan en él, no solo la del Albujón, aunque esta sea la de mayor aporte de contaminantes hacia la laguna. Con lo que el "pobre" Mar Menor, no sale de una para meterse en otra.

Rambla del Miedo vertiendo al Mar Menor, normalmente esta rambla no tiene ese canal tan ancho, pero después de las lluvias de diciembre y enero se ha ensanchado mucho más, por lo que el caudal de agua vertida a la laguna es mucho mayor.

El resto de días de la semana hubo fuertes vientos y el tiempo estuvo muy nublado.

 Aspecto del Mar Menor después de las lluvias, el día 20 de enero de 2017, se puede ver un color marrón nada saludable, debido a los sedimentos arrastrados hacia sus fondos.

 El aspecto del agua no era nada saludable esos días.

 El día 20 de enero volvió a ocurrir otro fenómeno raro y curioso en la zona, un pequeño tornado.

Aunque parece que no es un hecho insólito, ya que hay registros de otros pequeños tornados anteriormente en fechas relativamente recientes. Como el que hubo 8 de febrero de 2008 o el 12 de septiembre de 2015.

Ver tornado de 20 de enero de 2017

Fuente: anónimo de Youtube.

A pesar de ello pude salir al campo y observar algunas aves como las siguientes: ánade real, cigüeñelas, lavandera común, busardo ratonero, águila calzada, aguilucho lagunero, cernícalo vulgar, garceta grande, garceta común, corrlimos común, vuelvepiedras, archibebe claro, cerceta común, focha común, polla de agua, gaviota reridora, gaviota patiamarilla, cormorán grande, garza real, espátula, flamenco, zarapito real, mirlo común, estornino negro y pinto, zorzal común, pardillo común, verderón, gorrión común, verdecillo, jilguero, bisbita común, colirrojo tizón, tarabilla común, tórtola turca, paloma bravía, paloma torcaz, mosquitero común, avión roquero, zampullín cuellinegro, somormujo lavanco, chorlito gris, porrón común, alondras, cogujada común, chorlito dorado y alcaraván.

Espátula en puerto de Los Urrutias

domingo, 19 de octubre de 2014

PAISAJES DEL MAR MENOR: RAMBLA DEL ALBUJÓN I

La desembocadura de la rambla del Albujón está situada entre las localidades de Los Alcázares y Los Urrutias en el Mar Menor ( Comunidad de Murcia ) con coordenadas UTM 37º 42´ 58´´ N 51º 33´ 50´´ O.

 Vista aérea de trazado actual de la rambla del Albujón.

Esta rambla es la única que está canalizada de todas las que drenan sus aguas al Mar Menor y es el colector hidrográfico principal de toda la cuenca y auténtico eje de diferenciación fisiográfico e incluso histórico del territorio ( Esteve Selma et al, 2003 ).

Esta afirmación se debe a que históricamente fue la frontera entre el Campo de Murcia y el Campo de Cartagena, como bien se puede observar en este mapa anónimo del siglo XVIII, donde se ve la rambla del Bujón ( Rambla del Albujón ) que separa ambas jurísdiciones.

 Mapa del siglo XVIII del Mar Menor, donde se ve que la rambla del Albujón era frontera entre el Campo de Murcia y el de Cartagena.

Proviene desde la rambla de Fuente Álamo, que discurre de oeste a este y  cuya longitud total es de cuarenta y dos kilómetros,  pero a partir de Venta Redonda y hasta Bocarambla, su desembocadura, toma el nombre de rambla del Albujón,  teniendo veinte kilómetros de longitud desde que toma su nombre hasta la desembocadura. En esta zona tiene su cauce casi colmatado de sedimentos finos cuando no llueve torrencialmente en la zona, que suele ser en otoño, época de la famosa "gota fría" del clima mediterráneo.

La rambla recoge las aportaciones procedentes de la Sierra de Carrascoy, principalmente de la rambla de La Murta, aunque también la de La Azohía y El Fraile, que es el nombre de la rambla de Fuente Álamo a su paso por el pueblo, y las procedentes de la Sierra del Algarrobo, Victoria y Gómez, que se incorporan a la rambla de Fuente Álamo por la margen derecha. Aunque hoy en día el principal aporte a la rambla se hace desde los campos de regadío del Campo de Cartagena, lo que ha provocado que tenga un caudal continuo en la desembocadura.

Desembocadura actual de la rambla del Albujón.

Cuando hay lluvias torrenciales fuertes, durante la famosa gota fría mediterránea, suele llevar una gran cantidad agua hasta la desembocadura, donde muchas veces se desborda como ocurrió en septiembre de 2009, cuando llegó a tener un caudal de doscientos cincuenta metros cúbicos por segundo, o más recientemente en octubre de 2012, a pesar de los partidores que se construyeron  con el fin de evitar estas consecuencias de las riadas.

Estado de la rambla después de la riada de 2012, en este caso las cañas no estaban muy crecidas porque acababan de limpiar el cauce hacía poco tiempo.

Últimamente, a finales de septiembre y principios de octubre de este año 2014, también hubo fuertes tormentas que afectaron a toda la Comunidad de Murcia, y provocaron que la rambla arrastrara una gran cantidad de agua hasta la desembocadura, que no tuvo mayor consecuencia en esta ocasión que el arrastre de basuras y sedimentos y el deterioro de la vegetación de carrizo, con el consecuente daño de la abundante fauna, sobre todo aves, que vive en la rambla.

Estado de uno de los tramos de la rambla tras las fuertes tormentas de octubre de 2014.

Punto negro de contaminación del Mar Menor

La mayoría de científicos que han dedicado parte de sus estudios y trabajos al Mar Menor, están de acuerdo en que la rambla del Albujón es el  “punto negro” de contaminación más importante  en el Mar Menor. Sobre todo desde que se implantó el regadío en la zona del Campo de Cartagena, con la aportación de aguas procedentes del trasvase Tajo-Segura en los años sesenta del pasado siglo a los canales del Taibilla, los cuales llevaron el agua a Cartagena en 1945, ya que debido al abuso de pesticidas, plaguicidas y abonos químicos en los campos frutales que han proliferado en la zona desde entonces y al arrastre provocado por la lluvias, sobre todo cuando llueve torrencialmente, la rambla drena hacia su desembocadura en el Mar Menor una gran cantidad de fosfatos, nitratos y metales pesados mayoritariamente, que derivan de la utilización de esos productos en la agricultura.

 Frutales en el Campo de Cartagena

Esta situación provoca por un lado en ocasiones la muerte masiva de peces que se reúnen en la desembocadura debido a la cantidad de aportes orgánicos que provienen del cauce de la rambla y por otro lado la proliferación de animales filtradores y de los que se alimentan de plancton en la laguna.

Relación con la proliferación de medusas en el Mar Menor

La cantidad de agua contaminada de nitratos y fosfatos procedentes de los abonos químicos, que viene por la rambla del Albujón hacia el Mar Menor tiene un efecto indirecto claramente sobre la proliferación de las medusas en la laguna, ya que estos cnidarios se alimentan de plancton marino, que a su vez se alimenta de materia inorgánica y orgánica en suspensión en el agua. Es decir a mayor materia orgánica e inorgánica que entra en el mar, mayor cantidad de plancton prolifera y por tanto más alimento para las medusas.

La materia orgánica e inorgánica procedente de las aguas de la rambla ha contribuido de forma mayoritaria a la eutrofización del Mar Menor, que en unas décadas ha pasado de ser un mar oligotrófico, es decir con pocos nutrientes en suspensión a eutrófico, es decir con gran cantidad de nutrientes en suspensión. 

Por eso sería muy necesario evitar de alguna forma el vertido directo de estas aguas contaminadas en el Mar Menor y simplemente con esta acción se evitaría una parte muy importante de la contaminación que se produce en la laguna.

domingo, 17 de julio de 2011

CONTAMINACIÓN ACÚSTICA EN EL MAR MENOR


Un domingo cualquiera del mes de julio en una población  en los alrededores del Mar Menor:

9.00: pasa pitando un panadero.
10.30: pasa el afilador, con sus eslóganes en el altavoz, no es ni siquiera el afilador tradicional.
11.00: pasa el tapicero con el altavoz también a toda pastilla.
11.30: pasa otro panadero pitando más fuerte que el anterior.
12.30: pasa el vendedor de ajos, gritando por su altavoz.
13.00: pasa otro panadero pitando como los anteriores.
13:15: pasa el de los melones y las patatas con su correspondiente altavoz.
13.30: me voy a bañarme harto de tanto estrés.
16.30: pasa el de los melocotones gritando con su altavoz correspondiente.
19.00: pasan los “gitanos de la cabra”, sin cabra, pero con el organillo a todo volumen.

Se pueden imaginar como acaba uno el día. Subiéndose por las paredes con tanto ruido y con los nervios descompuestos. En lugar de tener un plácido y tranquilo día de fin de semana dan ganas de volverse a la ciudad, donde hay casi menos ruido y sobresaltos.

He descrito un domingo cualquiera del mes de julio o agosto, da igual, pero no ocurre solo en fin de semana, también durante semana, aunque reconozco que pasan menos vendedores ambulantes en esos días entre semana.

¿Por qué se incumplen las leyes con tanta impunidad?, la venta ambulante está prohibida en las poblaciones de alrededor del Mar Menor y tocar el claxon de forma arbitraria también, así como poner un altavoz o la música más fuerte de lo permitido… ¿por qué tenemos que aguantar esto los vecinos de estas poblaciones?.

Señores del Ayuntamiento de Cartagena y de las autoridades que competan, eso que acabo de describir se llama incumplir la ley, y  que yo sepa estos hechos están de castigados por ella.

Si esta medida parece demasiado estricta, que no lo es, si no se denuncian estos hechos, al menos se debería llamar la atención por parte de las autoridades a los que cometen estos actos para que no vuelvan a hacerlo.
Llevamos muchos años luchando contra este tipo de contaminación acústica, que pone de los nervios a cualquiera que veraneé en las localidades costeras del Mar Menor, ya que no se trata de un panadero que pase esporádicamente, o un vendedor ambulante que haga lo propio, sino que los panaderos y demás vendedores ambulantes se toman la libertad de “despertarte” o “molestarte” a la hora que ellos quieren con sus pitos y eslóganes,  por otro lado de lo más curiosos como el de los ajos por ejemplo, que berrea: ¡ajos gordos y coloraos como le gustan a las mujeres! o el antiguo afilador que gritaba: ¡se afilan los cuchillos y las deeeestijeraaaas!, ahora pasa otro que incluso te vende aparatos para afilar tú mismo los cuchillos.

Todavía es mayor el problema de la gente que trabaja por la noche, que tiene niños pequeños y ancianos o personas enfermas a su cargo que necesitan descansar por la mañana hasta más tarde y no tienen forma de hacerlo con estos ruidos mañaneros, pero tampoco por las tardes, puesto que los estos pitidos y gritos por altavoces se prolongan durante todo el día.

Los vecinos de estas poblaciones no tenemos, ni debemos porqué seguir aguantando esta situación insostenible desde el punto de vista jurídico y de la salud, y las autoridades competentes no deberían hacer oídos sordos a las quejas y denuncias de los vecinos, y tomar cartas en el asunto para acabar con este incumplimiento reiterativo de la ley todos los veranos desde que yo tengo uso de razón, y créanme que tengo ya algunos añitos, en los cuales veraneo en esta comarca.

¿Qué nos queremos cargar el trabajo de estos señores, tal como está ahora la economía? la respuesta es no rotundamente. Primero los panaderos que pasan son los mismos que nos venden el pan en las panaderías de las poblaciones adyacentes al Mar Menor, con lo cual no tienen ninguna necesidad imperiosa de venta ambulante, segundo los vendedores ambulantes pueden ir a los pueblos los días que le corresponde el mercado, que cada día es una población, y muchos de ellos además tienen sus propios comercios con lo cual tampoco tienen necesidad ninguna,  tercero si quieren vender en la calle de forma ambulante, aún a riesgo de multa por parte de la policía, o al menos así debería ser, que lo hagan, no tenemos inconveniente alguno pero que lo hagan en silencio, sin molestar a los vecinos que quieren seguir disfrutando con tranquilidad de su merecido descanso y veraneo después de un año de duro trabajo.

Así que desde aquí abogamos por poder disfrutar de un verano tranquilo, de paz y sosiego, sin tener que ser sobresaltados cada por dos por tres por estruendosos y desafinados claxons de coches o furgonetas, ni gritos y berreos variados por altavoces a todo volumen a horas y deshoras, ya sean la nueve de la mañana un domingo como cualquier día de semana a la feliz hora de la siesta del estío.

Por todo ello volvemos a reiterar nuestra propuesta al Ayuntamiento de Cartagena y las autoridades competentes de que cumplan con su deber de velar por la tranquilidad de los vecinos y protegerlos de la contaminación acústica que entre otras patologías, puede producir estrés grave e incluso infartos agudos.
No obstante también conozco que algunos de estos vendedores tienen permisos especiales para la venta ambulante, insisto no tengo ningún problema en que hagan su trabajo, y si encima están auspiciados por la ley menor es mi objeción, pero lo que no tienen permiso es para tocar el claxon y gritar por altavoces a volúmenes no permitidos, y que yo sepa para ello no hay permisos especiales.