Es posible que existieran en el Mar Menor desde siempre o
sean otra especie invasora, lo cierto es que la primera vez que repare en estas
estructuras fue el verano de 2007. Popularmente se dice que son huevos de medusas entre los veraneantes y gentes
del lugar, pero esto un grueso error, no se
trata de puestas de estos cnidarios.
A partir de ese verano los he ido observando todos los
veranos hasta el presente año de 2013.
Siempre me han llamado la atención y no
sabía que podían ser, aunque tenía cierta idea de que pudieran ser estructuras
pertenecientes a algún tipo de anélido, no sabía muy bien si reproductoras o de
depredación.
Los “huevos gelatinosos” como he dado en llamarlos, a falta
de conocer otro nombre común que los defina, son estructuras globosas
semitransparentes o traslúcidas de textura gelatinosa que se asientan en el
sustrato arenoso o fangoso y también sobre las plantas que forman parte de las
praderas de Cymodocea nodosa mediante un filamento también con la misma textura.
Aparecen normalmente a principios de verano en gran cantidad y luego disminuye
su presencia, al menos en la cubeta sur y según mis observaciones, ignoro si en
otra época del año también son abundantes ya que este dato no he podido
constatarlo.
"Huevo gelatinoso" en arena
"Huevo gelatinoso" en Cymodocea nodosa
En los días de levante fuerte sobre todo, se pueden ver
flotando por el agua porque seguramente se desprenden del suelo debido al
movimiento del agua. Podría ser también una forma de dispersión de la especie
de la que se trate.
"Huevo gelatinoso" flotando libremente
Flotando libremente de nuevo
Finalmente parece que son estructuras reproductoras, ya que
si miramos su interior con una lupa binocular podemos observar
que contienen unos diminutos huevos.
Interior de la estructura gelatinosa. Se pueden observar los diminutos huevos. Aumento 40x.
Interior del "huevo gelatinoso" a 40x. Se aprecian mejor los diminutos huevos de su interior.
Con tanta intriga y perdido totalmente en mi investigación,
me puse en contacto con Julio Mas del Instituto Español de Oceanografía de San Pedro del
Pinatar, investigador de reconocido prestigio en asuntos relacionados con el
Mar Menor, y le pedí ayuda a ver si podíamos determinar de qué se trataba.
Él se puso en contacto con varios investigadores también de
reconocido prestigio: Ángel A. Luque (investigador del Departamento de Biología
de la UAM ), José Templado ( investigador y experto en biodiversidad marina del
CSIC ), Paqui Giménez ( investigadora
del Departamento de Ciencias del mar y Biología aplicada de la Universidad de
Alicante ), Eduardo López ( Experto en poliquetos de la UAM ) y Luis Murillo ( Profesor de instituto jubilado ).
Tras cruzar varios mail y con los datos documentales tanto
escritos como gráficos que les pude aportar llegamos a la conclusión de que es
posible de que se traten de estructuras reproductoras de dos especies muy
diferentes entre sí.
Pudiera ser que los que se encuentran en arena con una
estructura más compacta, menos frágiles , sean de un molusco, concretamente del
opistobranquio sacogloso de la familia Philinidae Philine quatripartita (
Ascanius, 1772 ) ( = Philine aperta ) y las que penden de las plantas de
Cymodocea nodosa, más frágiles y alargados, de un anélido poliqueto de
la familia Terebellidae llamado Eupolymnia nebulosa (Montagu, 1818).
Ambas especies bastante comunes en el Mar Menor.
Aunque realmente en los que se encuentran en la arena a veces se puede
apreciar un orificio en el sustrato, lo que me hace pensar que además del opistobranquio pudieran ser del poliqueto.
Varias puestas, seguramente de Philine quatripartita
Igualmente varias de estas estructuras en sustrato arenoso
En todo caso parece que por fin hemos resuelto uno de los “grandes
misterios” del Mar Menor, al menos para mí.
Por desgracia aún hay muchos “misterios” sin resolver en la
laguna, debido a que no se han investigado lo suficiente o simplemente no se han investigado. Por ejemplo no hay un
listado completo de especies marinas que habitan en ella, yo hice uno
provisional ya hace años en una página web que tenía relacionada con el Mar
Menor y lo publicaré en este blog con datos actualizados en breve. Otro ejemplo
es que aún no se sabe exactamente a qué se debe la entrada de ctenóforos en la
laguna y su posterior desaparición o porque unos años hay un crecimiento
anormal de la población de alguna especie y al siguiente año la especie en
cuestión resulta ser escasa o simplemente desaparece, como es el caso de los
mismos ctenóforos y de la famosa babosa Bursatella leachii (Veáse los
artículos: “Notas sobre el comportamiento y reproducción de Bursatella leachii”
y “ctenóforos en el Mar Menor” ambos de septiembre de 2010 ).
Esperemos que
todos estos “misterios” se puedan estudiar e investigar pronto y así
conoceremos mejor este ecosistema tan peculiar como importante de la Comunidad
de Murcia lo que ayudará, sin lugar a dudas, a su mantenimiento y conservación.