BIENVENIDO AL PIONERO Y GENUINO BLOG DEL MAR MENOR, INFORMANDO SOBRE EL MAR MENOR DESDE MARZO DE 2010

EL TIEMPO

viernes, 20 de julio de 2012

PECES EN EL MAR MENOR: BLÉNIDOS EN EL MAR MENOR II. Microlipophrys dalmatinus


Como ya mencioné en un artículo anterior en el mar Menor han citado distintos autores principalmente tres blénidos, de los cuáles yo también he podido constatar su presencia: Lipophrys pavo (Risso, 1810 ) ( =Salaria pavo, Blennius pavo ), Microlipophrys dalmatinus (Steindachner and Kolombatovic, 1883 ) (=Lipophrys dalmatinus, Blennius dalmatinus ) y Parablennius sanguinolentus ( Pallas, 1814 ) (=Blennius sanguinolentus). Veáse “ Blénidos en el mar Menor. Lipophrys pavo” del 15 de octubre de 2011. En esa ocasión hablé sobre el que es el blénido más común de la laguna, el Gallerbo o Babosa ( Lipophrys pavo ).

Pareja de Lipophrys pavo.

En este artículo hablaré sobre el Microlipophrys dalmatinus.

Microlipophrys dalmatinus:

El Microlipophrys dalmatinus, no tiene un nombre común en castellano, al menos que yo conozca por lo que solo lo nombraré por su nombre científico. A parir de ahora como M. dalmatinus.

Se trata de un pez de la familia Blenniidae ( Blénidos ) que vive en el Mediterráneo y mar Menor. También ha sido citado por algunos autores en el océano Atlántico frente a las costas de Portugal.

Taxonomía:

Phyllum: Chordata ( Cordados )
Clase: Actinopterygii 
Orden: Perciformes
Familia: Bleniidae ( Blénnidos )
Género: Microlipophrys
Especie: dalmatinus (Steindachner and Kolombatovic, 1883)
Sinónimos: Lipophrys dalmatinus, Blennius dalmatinus

Microlipophrys dalmatinus sobre una roca a una profundidad de 1.5 metros aproximadamente. Se aprecia el ribete amarillo de la aleta dorsal.
Julio 2012

Descripción:
M. dalmatinus tiene un cuerpo alargado comprimido lateralmente y resbaladizo que carece de escamas como todos los blénidos. La cabeza achatada por delante con un color verde oscuro en la parte superior y frontal, una aleta dorsal que va desde detrás de la cabeza hasta la aleta caudal y que tiene un ribete amarillo en la parte superior.

Son muy típicas para reconocerlos las nueve bandas transversales alternando bandas de color claro con otras más oscuras ribeteadas por unas blancas más estrechas.

 Lipophrys dalmatinus. En esta foto se pueden apreciar las bandas transversales típicas de esta especie.
Julio 2012

Además tiene distribuidas por toda la parte dorsal del cuerpo pequeñas manchas azules brillantes y otras más pequeñas negras sobre un fondo verde oliváceo.

Puede alcanzar una longitud de hasta 450 mm.

Hábitat:

Vive siempre en zonas cercanas al litoral y a poca profundidad, uno o dos metros, en fondos con sustratos rocosos dentro de las oquedades que se forman en las rocas o posándose sobre la superficie de estas mimetizados prácticamente con las algas que están sobre ellas. También es fácil verlos dentro de algunas conchas que utilizan como escondrijo y para hacer sus puestas de huevos.

Debido a su pequeño tamaño y que a diferencia de su pariente, el gallerbo, M. dalmatinus es un pez bastante tímido y huidizo, es una especie difícil de localizar en los fondos del mar Menor porque además cuando se siente amenazado se suele ocultar entre las frondes de la Caulerpa prolifera, tan abundante a esa profundidad en la laguna. Aunque al ser territorial, una vez localizado es fácil volver a verlo.

Microlipophrys dalmatinus. Se puede apreciar el color verde de la parte frontal y superior de la cabeza.
Julio 2012

martes, 10 de julio de 2012

PECES EN EL MAR MENOR: LOS CABALLITOS SE DEJAN VER DE NUEVO EN EL MAR MENOR

Las poblaciones de hipocampo se recuperan pero los bañistas vuelven a llevárselos pese a estar prohibido

No es un chiste, pero lo cierto es que hay dos noticias, una buena y otra mala: la buena es que las poblaciones de caballito –‘Hippocampus guttulatus’– se han recuperado ligeramente en el Mar Menor, y la mala es que algunos bañistas –desaprensivos o poco informados– se los están llevando como recuerdo, igual que hace varias décadas, cuando para coger un hipocampo bastaba con sumergirse cerca de la orilla con una máscara de buceo y alargar la mano.

Los últimos muestreos de la asociación Hippocampus reflejan una mayor presencia de caballitos, tanto adultos como juveniles y en toda la superficie de la laguna, según explica Cristina Mena, presidenta del grupo de voluntarios dedicado a investigar y proteger esta especie. Aún no han procesado los datos –el programa de seguimiento terminará en diciembre–, pero su amplia experiencia en el seguimiento de los hipocampos les permite asegurar que hay más ejemplares. También cuentan con el testimonio de los pescadores, que los están recogiendo en sus redes –y devolviendo al agua– en mayor cantidad que en los últimos años. «Los muestreos están siendo esperanzadores porque estamos viendo muchas crías; antes solo se veían cerca de los puertos y ahora los estamos encontrando en el centro de la laguna, e incluso en la zona del Estacio», explica esta profesora del instituto Manuel Tárraga de San Pedro del Pinatar.

Pero la mayor visibilidad de los caballitos está provocando bajas en sus depauperadas poblaciones porque, según informa Cristina Mena, están detectando la extracción puntual de ejemplares por parte de veraneantes, algo que está prohibido. «Esperamos que se imponga la concienciación, porque lo que necesitamos es ayuda para seguir investigando», advierte. El principal objetivo de la asociación Hippocampus, que cuenta con 25 voluntarios, 15 miembros asociaciados y 7 en activo, es reunir la información necesaria para que la especie se considere en peligro de extinción –ahora su calificación es ‘vulnerable’.

El Instituto Español de Oceanografía –que trabaja en coordinación con Hippocampus– devolvió ayer al Mar Menor los seis últimos caballitos de su programa de cría en cautividad, que está dando buenos resultados y se retomará la próxima primavera. Permanecerán en jaulas de aclimatación en una zona restringida de la Academia General del Aire hasta su liberación definitiva, el día 20 de este mes. «La captura de juveniles en sus primeras fases y su cría en acuarios es una estrategia viable para incrementar la tasa de supervivencia en las primeras fases de desarrollo», explica la investigadora Elena Barcala. «Así se liberan adultos más fuertes, con mayor tasa de supervivencia, y se evitan los problemas de endogamia que tiene la reproducción en cautividad».

Autor: Miguel Ángel Ruiz
La Verdad 7 de julio 2012

Desde aquí pediría a la gente un poco de sensibilidad con estos bonitos peces y que por favor a pesar de la tentación de sacarlos de su  ambiente natural para introducirlos en un acuario, o peor aún, que después de secarlos al Sol acaben decorando la pared de una casa, tengan en cuenta que si los dejan en el mar todos podremos disfrutar de ellos y de su belleza.

Mi NO más rotundo a la recolección de caballitos de mar. ¡ Déjalos vivir en paz en el mar Menor !
Para saber sobre el caballito de mar pinchar en este enlace.

martes, 3 de julio de 2012

CTENÓFOROS EN EL MAR MENOR: REAPARICIÓN DE CTENÓFOROS EN EL MAR MENOR

En agosto de 2006 pude constatar la presencia de ctenóforos en el mar Menor, ante mi sorpresa quise informarme sobre si este hecho ya se había producido anteriormente, ya que yo llevo más de cuarenta años veraneando en la zona y jamás había visto ningún animal perteneciente  de este tipo ( phyllum ). La especie en concreto es Mnemiopsis leidyi.

 Ctnóforo sobre fondo de Caulerpa prolifera a dos metros de profundidad julio 2012

Lo cierto es que no pude encontrar mucha información sobre la presencia de estos animales en el mar Menor, aunque desde el Instituto Oceanográfico de San Pedro del Pinatar ( Murcia ) me informaron de que si que había constancia de la presencia de otra especie de ctenóforos en la laguna y además D. Julio Mas también nombra la presencia en el megaplancton de ctenóforos en su tesis "El mar Menor. Relaciones, diferencias y afinidaddes entre la laguna costara y el mar Mediterráneo adyacente" (1994)

La especie parece ser Mnemiopsis leidyi.

  Ctenóforo a finales de junio 2012

El caso es que este año han vuelto a aparecer estos animales sin que sepa de nuevo el motivo de su aparición, si bien es cierto que parece que están permaneciendo más tiempo en la laguna de lo que lo hicieron la otra vez, ya que la vez anterior estuvieron aproximadamente un semana solamente y en esta ocasión que yo haya podido constatar ya están más de cuatro semanas a fecha de 1 de julio de 2012. 

Además también he podido comprobar que en esta ocasión su población es menor, ya que la vez anterior aparecían en grandes masas y ahora los bancos son de menos individuos.

Por otro lado su reaparición coincide con la de la medusa Aurelia aurita curiosamente, no se si tendrán alguna relación ambos hechos, pero podría ser que al haber menos medusas de las otras dos especies o simplemente no haberse desarrollado del todo, hayan aprovechado los ctenóforos y la Aurelia aurita para poder desarrollarse o simplemente que este año haya alimento para todos debido, a como apuntaba un lector, que los niveles de nitratos sean más altos de lo normal y eso haya hecho que el fitoplancton y el zooplancton, alimento de ctenóforos y medusas, haya aumentado.

 Ctenóforo a finales de junio 2012

En todo caso sigo defendiendo que estos cambios que se producen cíclicamente en el Mar Menor deberían tener más atención por parte de los responsables de medio ambiente de la Comunidad y del Ayuntamiento de Cartagena en particular, e incentivar y apoyar su estudio, ya que forma parte de los cambios que está sufriendo este ecosistema, seguramente debido en su mayor parte a la acción antrópica.

sábado, 16 de junio de 2012

EFECTOS DE LA URBANIZACIÓN DEL MAR MENOR SOBRE LA COMUNIDAD DE PECES DE LAS ZONAS LITORALES DE LA LAGUNA


Los sistemas estuáricos son zonas de transición entre los océanos y los continentes, es decir, constituyen los ecotonos entre los ecosistemas terrestre, dulceacuícola y marino. Dichos ambientes acuáticos engloban diversos morfotipos tales como lagunas costeras, estuarios de llanura, marismas, rías, deltas, fiordos, etc. De este modo, sus características ambientales vienen determinadas en última instancia por su geomorfología y dinámica hidrológica (régimen de mareas, caudal fluvial, comunicación con el mar abierto, etc.), circunstancia que conlleva la presencia de fluctuaciones periódicas, de mayor o menor intensidad, en sus parámetros físicos y químicos.

Por todo ello, se considera que los ambientes estuáricos son sistemas muy dinámicos y sometidos a un elevado estrés ambiental, característica que condiciona enormemente la composición y estructura de sus comunidades biológicas y que da lugar a complejas interacciones ecológicas. Las especies que habitan estos sistemas presentan adaptaciones fisiológicas y de su estrategia de vida que les confieren una ventaja selectiva en este tipo de ambientes impredecibles.

Los ambientes estuáricos se encuentran entre los ecosistemas con mayor productividad biológica del planeta, actuando como zonas de cría de fases larvarias y juveniles de multitud de especies marinas. Además, y desde el punto de vista humano, constituyen una fuente muy importante de recursos naturales, permitiendo el desarrollo de actividades altamente rentables como la pesca y la acuicultura, así como de servicios tales como el turismo, transporte de mercancías e incluso como receptores de los vertidos originados por las industrias y las poblaciones ribereñas.

Como consecuencia de la confluencia de todo tipo de usos e intereses socio-económicos, los estuarios y lagunas costeras están sujetos a un importante número de alteraciones de origen antrópico con un impacto relevante sobre la estructura y dinámica de sus comunidades biológicas. Entre otros, cabe destacar aquellos relacionados con la regulación de caudales, procesos de eutrofización y contaminación por metales pesados, sobrepesca, dragados, canalizaciones y obras costeras, etc.

La laguna costera del Mar Menor se encuentra entre los sistemas lagunares de mayor extensión de la cuenca Mediterránea. Esta circunstancia, junto con su elevada diversidad ambiental, favorece el desarrollo de una abundante y diversa comunidad de peces, siendo una de las lagunas costeras con mayor riqueza de especies de peces del Mar Mediterráneo, con un total de 84 especies citadas. Además, la laguna mantiene una importante actividad pesquera, siendo objeto de pesquerías especies como la anguila (Anguilla anguilla), la dorada (Sparus aurata), la lubina (Dicentrarchus labrax), el chirrete (Atherina boyeri), el magre (Lithognathus mormyrus) y distintas especies de mújoles (Mugil cephalus, Liza aurata y Liza saliens) y sargos (Diplodus sargus, Diplodus puntazzo y Diplodus annularis).

Estudios recientes han puesto de manifiesto la elevada importancia que tienen las zonas someras litorales de la laguna como zonas de cría y engorde para un gran número de especies de peces, incluidas las citadas anteriormente, con un importante interés pesquero (Figura 1). Además, estas zonas litorales sustentan poblaciones de peces con un interés conservacionista como son el fartet (Aphanius iberus), el caballito de mar (Hippocampus guttulatus) y la aguja (Syngnathus abaster).



Figura 1. Las zonas litorales del Mar Menor son áreas de cría y engorde de alevines de muchas especies de peces con interés pesquero: A) Sargo picudo (Diplodus puntazzo); B) Dorada (Sparus aurata); C) Mújol (Liza aurata); D) Lubina (Dicentrarchus labrax); E) Chirrete (Atherina boyeri).

Durante las últimas décadas el Mar Menor está sufriendo una degradación ambiental generalizada debido a múltiples causas de origen antrópico. Uno de los factores que más impacto ha tenido sobre sus comunidades biológicas ha sido el crecimiento de la población humana en sus riberas y la modificación de las mismas mediante la construcción de infraestructuras de todo tipo, como por ejemplo el aterramiento o relleno de tierras para la construcción de nuevas playas y paseos marítimos, lo que ha supuesto la pérdida de superficie lagunar y el enterramiento de las comunidades biológicas litorales (Figura 2). Actualmente, la mayor parte de la zona litoral de la laguna está urbanizada (aproximadamente un 80% del perímetro lagunar está afectado por la construcción de paseos marítimos, escolleras, núcleos de población y puertos deportivos).

Figura 2. Las actuaciones de regeneración de playas y la urbanización masiva de las riberas del Mar Menor producen impactos negativos sobre el hábitat litoral de la laguna.
Con respecto al impacto de estas actuaciones sobre la comunidad de peces de las zonas litorales, estudios realizados por investigadores del Departamento de Zoología y Antropología Física de la Universidad de Murcia, revelan que la estructura del hábitat y la abundancia de ciertas especies con interés pesquero y conservacionista se ven afectadas negativamente. Así, se ha podido constatar que los fondos adyacentes a humedales costeros como La Hita, El Carmolí y Lo Poyo mostraron una mayor complejidad del hábitat, con presencia de un sustrato heterogéneo y praderas bien desarrolladas de las fanerógamas marinas Cymodocea nodosa y Ruppia cirrhosa (Figura 3). Esta circunstancia favorece la presencia de una abundante y diversa comunidad de peces. Por un lado los alevines de muchas especies encuentran refugio y alimento en estas zonas, actuando como verdaderos criaderos de especies como la dorada, el mújol y el chirrete. Por otro lado, estas áreas resultan fundamentales para la supervivencia de especies como el fartet y la aguja, cuyas poblaciones en la laguna se encuentran amenazadas.
 

Figura 3. Las zonas litorales asociadas a los humedales costeros del Mar Menor como son La Hita, El Carmolí y Lo Poyo, presentan una elevada complejidad del hábitat, con presencia de abundante vegetación acuática, que las hace especialmente valiosas para los alevines de especies de peces con interés pesquero y para aquellas especies con interés conservacionista.
El hábitat litoral de las zonas urbanizadas se caracteriza por playas de uso recreativo donde predominan los fondos de arena desprovistos de vegetación. En este tipo de hábitats litorales la comunidad de peces es menos diversa y es muy frecuente y relativamente abundante el gobio de arena Pomatoschistus marmoratus, el cuál posee una coloración críptica que le hace confundirse con el fondo arenoso. Sin embargo, se ha podido comprobar que algunas zonas marginales, generalmente asociadas a escolleras o puertos deportivos, mantienen un elevado grado de naturalidad gracias al desarrollo de pequeñas manchas de vegetación acuática compuesta mayormente por algas filamentosas (Cladophora spp. y Chaetomorpha spp.) y Ruppia cirrhosa. Estas zonas juegan un papel muy importante como áreas refugio para especies como el fartet y la aguja, que encuentran en estas áreas un reducto para su alimentación y reproducción (Figura 4).

La preservación de zonas sin urbanizar en el litoral del Mar Menor, que mantengan un hábitat complejo, con presencia de praderas de vegetación sumergida y un sustrato heterogéneo, debe ser una prioridad en los planes de conservación de la laguna. Como se ha comentado, estas áreas juegan un papel vital para el alevinaje de muchas especies de peces con interés pesquero y son hábitats esenciales para especies amenazadas como el fartet, el caballito de mar y la aguja. Por otro lado, deberían adoptarse técnicas menos agresivas en los trabajos de regeneración y mantenimiento de las playas con uso turístico, y contemplar medidas de restauración del hábitat que permitan establecer pequeñas zonas con un mayor grado de naturalidad.


Figura 4. El litoral de las zonas urbanizadas del Mar Menor se caracteriza por presentar playas recreativas en las que el sustrato es muy homogéneo (arenas) y la vegetación acuática es muy escasa. Sin embargo, algunas zonas marginales asociadas a escolleras o puertos deportivos (p.e. Los Urrutias, Los Nietos) mantienen un cierto grado de naturalidad y son importantes zonas de refugio para especies amenazadas como el fartet (Aphanius iberus), el caballito de mar (Hippocampus guttulatus) y la aguja (Syngnathus abaster).

Autor:
David Verdiell Cubedo
Departamento de Zoología y Antropología Física. Universidad de Murcia.

domingo, 27 de mayo de 2012

MÁS INFRACCIONES EN LA MARINA DEL CARMOLÍ Y RAMBLA DEL ALBUJÓN

Esta entrada podría ser muy bien como un anexo a la serie de artículos titulada "Infracciones que se cometen a diario en la Marina del Carmolí y la Rambla del Albujón", publicados entre septiembre y octubre de 2011.

Lo que quiero denunciar en este caso es la vuelta de los pescadores a la Marina del Carmolí y Rambla del Albujón, en realidad no se habían ido, pero es cierto que en invierno hay menos.

Estos pescadores se ponen en tropel, muchos de ellos sin licencia de pesca, en la orilla de la Marina del Carmolí y Rambla del Albujón, incluso en la zona ZEPA y pescan todo lo que cae en sus anzuelos, sin importarle la época, el tamaño, ni la cantidad. Hace poco había allí al menos unos diez, algunos de ellos pescando con tres cañas a la vez.

Lo que colma el vaso ya, es que vi recientemente, nada menos que un grupo de cinco personas pescando con redes en la rambla de Albujón. Mientras tres personas se situaban justo en la desembocadura, cubriendo con una red toda la zona por donde la rambla desemboca al mar esperando a los peces, otras dos personas se dedicaban a ir llevándolos hacia este punto con otra red.

Con estas redes probablemente pescarían una gran cantidad peces que no cumplen con la longitud de tamaño permitidas, ya que el tamaño de la malla era muy pequeño.

Además en la rambla existe el Fartet ( Aphanius iberus ), que es una especie endémica y protegida de pez, incluido en todos los catálogos nacionales e internacionales de especies amenazadas de extinción y cuya población se puede ver gravemente afectada por esta práctica.

Por todo ello vuelvo a insistir en que deberían pasar por allí más a menudo los forestales, no solo los domingos y a determinadas horas que los pescadores ya conocen, y así de esta manera cuidar que no se cometan infracciones tan graves como estas y otras que ocurren a diario.

domingo, 20 de mayo de 2012

PLANTAS DEL MAR MENOR II

Athemis maritima ( Manzanilla marítima )

Asteriscus maritimus ( Margarita de mar )

 Lygeum spartum ( Albardín o esparto basto )

Convulvulus althaeoides ( Campanilla )

Crithmun maritimum ( Hinojo marino o perejil marino )

Euphorbia serrata ( Lechetrezna serrada )

Ferula comunis ( Cañaheja )

 Cistus monspeliensis ( Jara Monspelier )

Lathyrus clymenum ( Conejito, arvejilla )

Echium creticum ( Víborera )



domingo, 13 de mayo de 2012

REAPARICIÓN DE AURELIA AURITA EN ABRIL DE 2012


Hacia el 28 de abril de 2012 me llegó la noticia de que en la playa de la población de los Urrutias  ( Mar Menor ) se habían visto grandes cantidades de medusa Aurelia aurita ( medusa de cuatro ojos ) varadas en la orilla. ¡ No lo podía creer después de no haberla vuelto a ver desde junio del año 2003!. Después incluso me llegó otra noticia de que su aparición había sido anterior, ya habían visto algunos ejemplares en La Manga el 12 de abril de 2012.
Aurelia aurita ( Medusa de cuatro ojos )
 
Así que el  5 de mayo de 2012  me acerqué a la población de Los Urrutias a confirmar la observación y efectivamente allí estaban cientos de medusas varadas en la orilla de la playa, algunas de un diámetro considerable de unos 200 mm de diámetro, y otras que se iban acercando a la orilla arrastradas por el agua, también ví algunas de ellas en las aguas del puerto de esta misma población.
Esta noticia, así como la confirmación de la observación por mi mismo me sorprendió muchísimo y gratamente, ya que como he dicho anteriormente no las veía desde hacía unos nueve años y tampoco había tenido noticia de su avistamiento en el Mar Menor, aunque parece ser, según Julio Mas del Instituto oceanográfico de Murcia, que su población no es que hubiera desaparecido durante estos años, sino que había sido muy baja. Si algún lector quiere aportar alguna observación de años posteriores al 2003 hasta ahora, puede escribir algún comentario, sería muy interesante constatar estos datos.
La razón de su aparición concretamente este año y en este mes no sabría decir porqué puede haber sido.

 Medusas varadas en uno de los espigones de la playa de Los Urrutias

 Medusa varada en la arena de la playa de Los Urrutias

Una hipótesis podría ser que hubiera adelantado su ciclo reproductivo para no entrar en competencia directa con las especies Cotylorhiza tuberculata y Rhizostoma pulmo, pero para confirmar esta hipotésis deberíamos tener en cuenta otras observaciones realizadas en años anteriores en esta misma época.
Por otro lado se podría deber también a las condiciones meterológicas habidas este invierno, que ha sido seco y no demasiado frío, lo que en principio parece favorecer la aparición de las medusas en meses posteriores al invierno.
En todo caso solo son hipótesis sin confirmar y por lo tanto sin ningún valor científico, más bien casi opiniones mías, pero el hecho importante es que esta especie de medusa ha vuelto a reaparecer en el Mar Menor y se ha debido a algún cambio en las condiciones del ecosistema, ya sea debido a factores bióticos o abióticos.

Otra causa de su posible desaparición periódica y vuelta a aparecer podría ser, según Julio Mas, es una alternancia de generaciones entre su fase adulta y de larvas plánula, ya que las larvas plánulas de esta especie a veces pueden durar más de un año.

Aquí os pongo un vídeo testimonial de su aparición este año:


Medusa Aurelia aurita mayo 2012

Hasta la fecha de junio de 2012 esta medusa sigue en el mar Menor, aunque cada vez es más escasa, a medida que se va adentrando más el verano. Si alguien quiere aportar información sobre la reaparición este año de este celéntereo que por favor la haga llegar con algún comentario.

domingo, 6 de mayo de 2012

EQUINODERMOS EN EL MAR MENOR: Pepino de mar. Holoturia polii


El filo de los Equinodermos incluye estrellas de mar, ofiuras, pepinos de mar y erizos y está representado en el Mar Menor tan solo por dos especies, al menos que yo haya podido constatar por el momento. Estas dos especies pertenecen a la clase Holothuridea (Holoturideos ), es decir holoturias, cohombros o pepinos de mar, cualquiera de estos tres nombres vulgares son correctos en castellano.

Las dos especies a las que me estoy refiriendo son: Holoturia polii Delle Chiaje, 1824 y Labidoplax digitata ( Montagu, 1815 ).

Ambas especies son bien distintas como veremos a continuación y la más común de ellas sin lugar a dudas es la Holoturia polii, al menos la más fácil de localizar y observar, ya que Labidoplax digitata casi siempre se encuentra enterrada a una profundidad considerable en el sustrato arenoso.

Solo como curiosidad decir que buceando alrededor de la isla del Barón en julio de 2001, en la costa norte, encontré un esqueleto interno de erizo Arbacia lixula ( Linnaeus, 1758 ) bastante deteriorado, partido en trozos de hecho. Ignoro por completo como pudo llegar hasta allí, aunque mi hipótesis es que alguna persona que navegaba en barco alrededor de la isla lo arrojó por la borda, después de que seguramente sus ocupantes dieran buena cuenta de él en alguna comida o aperitivo. 

No he vuelto a observar ninguno desde ese verano, si bien es cierto que tampoco he estado en demasiadas ocasiones buceando de nuevo alrededor de esta isla.

Si alguien en alguna ocasión ha visto algún erizo más, vivo o muerto, puede comentarlo en este artículo, sería muy interesante poder constatar su presencia aunque fuera ocasional en el Mar Menor. Aunque me temo que como he dicho antes se deba a la causa anteriormente mencionada.

Ambas especies de holoturias, así como el citado erizo, son especies comunes y fáciles de observar en el mar Mediterráneo, de donde provienen.

Descripción de las especies de equinodermos en el Mar Menor:

Holoturia polii Delle Chiaje, 1824

Taxonomía:

Phylum: Equinodermata ( equinodermos )
Clase: Holothuridea (holoturideos)
Orden: Aspidochirotida
Familia: Holoturydae ( holoturias )
Género: Holoturia
Especie: polii Delle Chiaje, 1824
Nombre común: cohombro, pepino de mar.

 Holoturia polii en sustrato arenoso
Descripción: 

Como todos los holoturideos tiene aspecto vermiforme con el ano situado en la parte posterior del animal y la boca en la anterior rodeada de una corona de alrededor de veinte tentáculos que en realidad son ambulacros modificados y que tienen forma estrellada en sus extremos, típicos del orden Aspidochirotida, al que pertenecen estos animales.

Su epidermis es muy gruesa, tiene aspecto aterciopelado, tacto correoso y su color es marrón oscuro con algunos tonos violáceos, un poco más claro por la parte ventral.

En la zona dorsal tiene numerosas papilas prominentes de color blanquecino, que contrastan con el color más oscuro de la epidermis y en la ventral una serie de pies ambulacrales, no alineados de forma determinada, que le sirven para desplazarse lentamente por el substrato.

Puede llegar a medir alrededor de 250 mm de longitud y tener un diámetro bastante grueso, de unos 50 mm.

Hábitat:

Es fácil de encontrar en todo el mar Menor y está encima del sustrato, ya sea arenoso o rocoso, o como mucho debajo de alguna roca o alga, pero nunca enterrado.

Labidoplax digitata ( Montagu, 1815 ) :

Taxonomía:

Phylum: Equinodermata ( equinodermos )
Clase: Holothuridea (holoturideos)
Orden: Apodida
Familia: Synaptidae
Género:  Labidoplax
Especie: digitata ( Montagu, 1815 )

 Labidoplax digitata por la parte ventral, se observan las dos bandas longitudinales que lo recorren.

Descripción: 

Parte anterior con la boca en el centro de una corona bucal retráctil, con doce tentáculos con cuatro digitaciones cada uno. Entre cada dos tentáculos existe una mancha oscura.

 Digitaciones y manchas entre los tentáculos de Labidoplax digitata

Cuerpo vermiforme, liso y sin pies ambulacrales, ligeramente ensanchado en la parte anterior cuando el animal está relajado. El color es blanquecino casi transparente por la parte ventral, donde también hay dos bandas longitudinales más oscuras.

En la parte dorsal el color es más oscuro, casi marrón rojizo, debido a las dos hileras de papilas que recorren el dorso del animal.

Puede medir hasta unos 100 mm en estado de reposo y unos 250 mm si se estira.
Hábitat:

Se encuentra enterrado en sustratos arenosos, normalmente a bastante profundidad por debajo del sustrato. Solo en ocasiones se puede encontrar sobre el sustrato.

miércoles, 25 de abril de 2012

AVES EN EL MAR MENOR: LA PESCA DEL CHARRÁN PATINEGRO


Hace tiempo escribí un artículo sobre la pesca del charrancito ( Sterna albifrons ), decía de él que era un ávido pescador ( Veáse: "El charrancito, un ávido pescador" del 27 de julio de 2010). Pues bien, aquí su "primo", hablando en términos familiares refiriéndome a la taxonomía, el charrán patinegro ( Sterna sandvicensis ), no se queda atrás y es tan tenaz como el charrancito a lo hora de intentar pescar.

En este artículo muestro una serie de fotografías en las que se puede observar como pesca un individuo de este ave un lábrido y un blénnido en el puerto de Los Urrutias, lo que da una idea de que cuando se lanza para pescar su presa, desde una altura considerable por cierto, lo hace introduciéndose hasta el fondo de la laguna, al menos en este caso, ya que los blénnidos son peces bentónicos ( Veáse: "Blénnidos en el Mar Menor" del 15 de octubre de 2011 ). Por lo que deduzco también que debe tener una vista excelente ya que las aguas en el puerto de Los Urrutias no son especialmente limpias y cristalinas, sino más bien todo lo contrario.

No obstante no siempre aciertan a pescar su presa, ni pescan siempre blénnidos por supuesto, ya que en concreto este charrán patinegro hizo varios intentos durante la media hora aproximadamente que estuve observándolo y solo logró dos presas, con la mala suerte de que una se le cayó sorprendentemente resbalándose del pico, seguramente por el movimiento del pez.

Serie de fotografías del primer éxito de pesca:
 Saliendo del agua tras el primer intento

Sacando el pez, un lábrido en este caso

Saliendo con el pez en la boca

Yéndose con el pez

Serie de fotografías de la segunda vez que logró pescar un pez:

 
Logra pescar un pez, otro blénnido y se lo intenta llevar

Se va feliz con su pez

Pero... ¡Ohhh...el pez se resbala y cae al mar de nuevo!

Lo ve hundirse en el mar sin poder hacer nada más, ¡en fin la próxima vez será!

martes, 10 de abril de 2012

SUBIDAS Y BAJADAS EN EL NIVEL DEL MAR MENOR


Las mareas se podrían definir como oscilaciones periódicas del nivel del mar, influenciadas por el Sol y la Luna al ejercer una fuerza de atracción sobre el agua o sobre sus partículas más concretamente. El poder que ejerce la Luna es mucho mayor que el Sol al estar a menor distancia de la Tierra.
En las mareas hay un periodo de marea alta llamado pleamar y otro de marea baja llamado bajamar.

Todo el mundo ha oído hablar de las mareas de los grandes mares y océanos. En España quizás el ejemplo más claro lo tengamos en el norte, en las rías gallegas y las costas de toda la cornisa cantábrica donde la marea puede llegar a bajar varios metros y los barcos que se encontraban flotando en el agua anclados durante la pleamar llegan a estar varados en el fondo seco cuando baja la marea.

Lo que la mayoría de gente desconoce es que en el mar Mediterráneo y el Mar Menor también existe este fenómeno natural y que influye en ocasiones en los niveles que el agua presenta en ambos mares, aunque las oscilaciones de nivel del agua debido a esta causa es muy pequeño.

Las mareas en el mar Menor

Según un estudio realizado entre la fundación Cluster y el Instituto Euromediterráneo del Agua las mareas son las principales responsables de los caudales entre el mar Menor y Mediterráneo.
Pues resulta que cuando el Mediterráneo esta en bajamar el nivel del agua del  mar Menor baja también debido al flujo de agua hacia el Mediterráneo y al contrario en pleamar. Este flujo se produce por los canales de comunicación que existen entre ambos mares, llamados golas ( golas de Marchamalo, gola del Estacio y la gola de las Encañizadas de La Manga ).
En todo caso las mareas, como en cualquier mar son cíclicas y se producen de la misma manera, pero las variaciones del nivel del mar en la laguna es muy pequeño, normalmente de apenas 0.10 metros entre la pleamar y la bajamar por lo que apenas es perceptible.

Bajada de nivel en el invierno en el Mar Menor

La bajada de nivel de las aguas del Mar Menor en invierno, se nota especialmente durante los meses que van desde finales de diciembre a principios de marzo y debemos buscarla quizás en otras causas naturales y no achacarla a esas mareas de las que he hablado anteriormente.

Estas bajadas del nivel de las aguas de la laguna se pueden producir seguramente influenciadas principalmente por las temperaturas y las precipitaciones, además de por los vientos y una bajada de la presión atmosférica.

 Encañizadas de La Torre en La Manga del Mar Menor en Marzo de 2012

Encañizadas de La Torre en La Manga del Mar Menor en Marzo de 2012

Las temperaturas influyen en la evaporación del agua que es la principal causa de la pérdida de agua que tiene el mar Menor. Cuando son muy altas se produce una gran evaporación.
Las precipitaciones, porque el mar Menor recibe aportes hídricos desde las ramblas que llegan hasta la laguna y de acuíferos subterráneos, además de las lluvias que caen directamente sobre la masa de agua. Si hay pocas precipitaciones recibe poco aporte hídrico.
Cuando los vientos soplan predominante hacia la costa se puede producir una pequeña subida del nivel de agua, si es al contrario ocurre una bajada.
Cuando es menor la presión atmosférica también se puede producir una pequeña subida de la masa de agua.

Situación este año 2012

Este año 2012 se ha notado especialmente la bajada de nivel de aguas en el Mar Menor y probablemente sea debido a que ha sido un invierno muy seco y cálido. Estos dos factores han influido de manera que al ser muy seco, el aporte de aguas procedentes de las ramblas y acuíferos que vierten al mar Menor, así como la cantidad de lluvia caída sobre el mar directamente ha sido mucho menor que otros años y por otro lado al ser tan cálido, la evaporación ha sido muy grande, hay que tener en cuenta que al ser un mar cerrado tan pequeño se calienta con facilidad y eso produce esa evaporación gran pérdida de agua por evaporación.

 Puerto de Los Urrutias en Marzo de 2012

Si combinamos ambos factores el resultado es que la evaporación ha sido mucho mayor que el aporte de aguas a la laguna este año, por lo que el nivel de sus aguas ha bajado más que en otros años.