BIENVENIDO AL PIONERO Y GENUINO BLOG DEL MAR MENOR, INFORMANDO SOBRE EL MAR MENOR DESDE MARZO DE 2010

EL TIEMPO

viernes, 30 de enero de 2015

EL FARO DE CABO DE PALOS CUMPLE 150 AÑOS


Cabo de Palos, 30 ENE 2015. Su imponente figura ha sido admirada desde varias generaciones y su monumentalidad lo convierte en uno de los edificios más visitados de toca la costa española. El faro de Cabo de Palos cumple 150 años y lo hace, como siempre lo ha hecho, desde una altura de 80 metros sobre el mar, al que observa como desafiante a los miles de barcos que ha ayudado a su paso por este rincón repleto de maravillosos fondos marinos. Los residentes de la zona saben que representa algo más que una torre y se ha convertido en un símbolo del litoral español, en un pueblo de pescadores que ha resistido a muchos envites y que ha sido el mejor testigo presencial de decenas de naufragios de barcos, que ahora observan su esbelta figura desde las profundidades. Se iluminó el 31 de enero de 1865 gracias a una lámpara de aceite, y desde entonces no ha dejado de mostrar el camino de los buques mercantes, de pasajeros y de recreo gracias a unos destellos que en las noches más claras llegan a superar las 30 millas náuticas.

Faro de Cabo de Palos

La Voz de La Manga ha querido conocer de primera mano la situación actual del faro y ha pasado unas horas en su interior con Jesús Álvarez, una de las personas que conoce todos sus secretos, ya que lleva casi tres décadas como farero. Nos presenta el corazón del faro, nos lo destripa y nos permite poder disfrutar una de las mejores vistas de toda la costa mediterránea tras subir a pie sus 260 escalones. Desde ese tiempo reside en el edificio de dos plantas que se sitúa en la base del faro. Junto a él, tres familias más que son los encargados del mantenimiento de todos los faros regionales desde Águilas hasta el del Estacio, en La Manga del Mar Menor, incluyendo al de las Islas Hormigas. La Autoridad Portuaria de Cartagena es el organismo encargado de su control diario gracias a los llamados técnicos de señales marítimas, lo que antiguamente se llamaba fareros. Esta denominación ya no existe ya que con el paso del tiempo se han ido integrando como funcionarios en varios departamentos de la Administración.

Linterna del faro de Cabo de Palos / Pedro Conesa


Pero Álvarez, gallego de nacimiento y amante del mar, no ha podido dejar el faro de Cabo de Palos desde que lo eligió como destino en 1986. Él ha sido un testigo privilegiado de los avances técnicos en las señales marítimas, y como sus compañeros se van jubilando con el paso del tiempo sin que haya repuesto, una situación que entiende por el avance de la tecnología en su sector. Es consciente de las mejoras en la ayuda a la navegación, pero sabe que capitanes, pescadores o cruceristas se encuentran más tranquilos cuando ven el faro en funcionamiento. Ahora trabajan de ocho de la mañana a dos de la tarde, pero un teléfono les recuerda que siempre están en alerta por si hubiera alguna emergencia. Alejado de las connotaciones románticas y del misterio que siempre esconde el faro, nos explica que antiguamente el farero dormía en la cima para evitar que nunca se apagara la luz, un lugar no exento de aguantar duras condiciones climatológicas en las que muchas noches no permitía mucho tiempo al descanso.

“Ahora es bastante distinto. No subimos todos los días y sólo lo hacemos para hacer revisiones, ya que todos los faros están automatizados y tenemos sofisticados equipos para poder controlar todo su funcionamiento. Estamos conectados a través de un teléfono donde se nos comunica las incidencias que pueden ocurrir en cualquiera de los faros de los que nos encargamos. Igual estamos haciendo revisiones en Cabo de Palos como en unas horas nos marchamos a Águilas porque hay una avería”, relata Juan Álvarez.

La historia del faro da para mucho. Desde que el 31 de enero de 1865 encendiera su luz, no ha vuelto a fallar a los navegantes, aunque pocos saben que su funcionamiento estuvo interrumpido hace más de una década durante una hora debido a dos rayos que cayeron y quemaron todos los aparatos electrónicos de las viviendas e hizo explotar la bombilla que estaba en funcionamiento. Desde entonces se han tomado medidas y hoy es casi imposible que vuelva a suceder. En su exterior se ha montado una jaula de Faraday, que protege a la torre de cualquier descarga eléctrica que pueda provocar algún deterioro. Además, dentro del recinto del faro existen dos grupos electrógenos que están preparados por si hubiera alguna avería eléctrica. Mucho se ha avanzado desde que en 1960 se instalara su primer tendido eléctrico, que también se dio servicio al pueblo, repleto en esa época de pescadores.

Mucho ha llovido desde que su construcción se iniciara en tiempos de Isabel II, consciente de que había que mejorar las señalizaciones costeras. En un principio se iba a construir en las Islas Hormigas pero por la dificultad en el traslado de los materiales y la escasa superficie se declinó esa opción. Construido con sillería de piedra —una manera de tallar la piedra en grandes bloques—se levantó sobre dos pisos donde se pensó inicialmente hacer una escuela de fareros, pero finalmente se convirtieron en viviendas en las que en la actualidad viven cuatro familias. Sus cuatro muros han sido testigos desde entonces de numerosos temporales e historias trágicas que han acabado con los barcos sumergidos en los arrecifes de la zona. El más conocido fue el hundimiento del trasatlántico italiano Sirio en 1906, en el que fallecieron 550 personas, una acontecimiento que se compara con el del famoso Titanic ya que hasta el momento ha sido el mayor accidente civil de navegación en las costas españolas.

Álvarez nos enseña su vivienda, una auténtica casa en la que se puede respirar su historia e imaginarse las miles de horas que el farero ha mirado al mar por las ventanas. Incluso, nos relata que uno de sus compañeros nació en la vivienda cuando su padre era farero y éste sigue con la tradición familiar en el mismo faro de Cabo de Palos. El interior del inmueble se respira, como no podía ser de otra forma, ambiente marinero y la cantidad de luz que entra por todas las ventanas en los días claros es difícil de igualar por cualquier vivienda de la zona. El ruido del viento y de las olas le muestra al inquilino que está alejado del mundanal ruido y que las vistas son inmejorables.

El trasiego diario en la base del faro es un no parar. Desde las ocho de la mañana se puede comprobar cómo senderistas, ciclistas o visitantes recorren los últimos metros de subida para ver las bonitas vistas en las que se puede ver La Manga al completo. Hasta que llega la noche es un continuo ir y venir de personas, una situación que se multiplica en verano, cuando miles de personas no pueden dejar de visitarlo por su arquitectura singular y majestuosa, que lo han convertido en uno de los más bonitos monumentos de toda la costa mediterránea. “Es increíble, pero a las siete de la mañana ya hay gente paseando por aquí. Vienen turistas y vecinos durante todo el día, incluso el tren turístico de La Manga viene durante todo el invierno para mostrar el faro a los viajeros del imserso”, relata con satisfacción Jesús Álvarez, quien reconoce que ni recuerda las veces que cada día le tocan el timbre de la vivienda para preguntar si se puede subir y que en alguna ocasión “hay turistas que han entrado y nos las hemos encontrado dentro de la vivienda”, relata entre risas el farero.

Desde hace 150 años el faro de Cabo de Palos es el vigía, el punto de referencia del Rincón de San Ginés, donde su majestuosidad y su imponente altura han marcado el pasado del pueblo de pescadores que no entienden su historia sin su hermosa torre. Ahora es su aniversario y gente como el farero Jesús Álvarez hacen que su historia mire más al futuro de uno de los hermosos y grandes faros de nuestras costas.

sábado, 27 de diciembre de 2014

PECES DEL MAR MENOR: SALPA ( Sarpa salpa )

Taxonomía:

Phyllum: Chordata ( Cordados )

Subphyllum: Vertebrata ( Vertebrados )

Clase: Osteichthyes ( Osteictios )

Orden: Perciformes

Familia: Sparidae ( Espáridos )

Género: Sarpa

Especie: salpa ( Linnaeus, 1758 )

Sinonimia: Boops salpa

Nombre común: Salpa

 Salpa ( Sarpa salpa ) en fondo arenoso y Cymodocea nodosa
Descripción:

Cuerpo alargado, aplastado por los laterates y un poco rechoncho en la parte ventral. Boca pequeña y labios gruesos, ojo de color amarillento.

Las aletas pectorales con una pequeña mancha oscura en su base, las aletas dorsales divididas en dos grupos: el primero espinoso, el segundo, más blando, que llega hasta la aleta caudal, que es heterocerca y escotada. La aleta anal es alargada, paralela al segundo grupo de aletas dorsales y termina también en la aleta caudal.

 Grupo de salpas ( Sarpa salpa ) ramoneando sobre Cymodocea nodosa

Su color es verdoso amarillento con unas características líneas longitudinales, diez o doce, que recorren todo el cuerpo desde el principio de la aleta caudal hasta la cabeza, de color amarillo.

Puede llegar a medir hasta 450 mm.

Hábitat:

Normalmente se mueven en grandes o pequeños grupos de juveniles de distintos tamaños comiendo los pequeños invertebrados y epífitos que se encuentran sobre las algas o fanerógamas marinas como Cymodocea nodosa o Zoostera marina. 

Los adultos son más raros de ver en el Mar Menor, aunque se pueden ver algunas veces, igualmente en grupos, estos tienen una alimentación casi exclusivamente herbívora y se alimentan de algas y fanerógamas marinas,  pudiéndose alimentar incluso del alga tóxica Caulerpa prolifera.

 Grupo de salpas ( Sarpa salpa ) adultas en Caulerpa prolifera 

Suelen ser bastante confiadas y dejan acercarse al observador con facilidad.

Si pincháis en el enlace podréis ver un pequeño vídeo sobre estos peces en el Mar Menor ( ponedlo siempre en alta resolución para ver mejor la imagen )

https://www.youtube.com/watch?v=XHfu6UAjssA&list=UURVov5i_4bZ2a1M6ulaYu1g


miércoles, 3 de diciembre de 2014

¡BUITRE AL AGUA!



Rescatan en Los Urrutias una carroñera que se ahogaba en el Mar Menor

La escena tuvo que ser de lo más penosa: un buitre leonado aleteando en el Mar Menor, a punto de morir ahogado porque, exhausto y con el plumaje mojado, le era imposible emprender el vuelo desde el agua. El ave fue rescatada finalmente y recobra fuerzas en el Centro de El Valle, a la espera de que se recupere para que pueda regresar al medio natural. Aunque sin el dramatismo de este caso concreto, en esta época es frecuente que algunas rapaces se desorienten y terminen (cansadas, deshidratadas y hambrientas) en lugares tan extraños como una señal de tráfico, una playa o un balcón: hoy mismo publicamos en 'La Verdad' otro rescate en Alhama.

Buitre leonado mojado en el patio de una casa

Sucedió el domingo pasado: el buitre daba vueltas por Los Urrutias con síntomas evidentes de cansancio y desorientación, hasta que terminó cayendo al mar. Una pareja que paseaba por la playa lo vio aletear en el agua y corrió en busca de ayuda. Hasta que encontraron a quien pudo aportar una barca y llegar hasta el buitre pasó casi una hora, aunque consiguieron rescatarlo con vida. Aterido y derrengado, el buitre se secó a cubierto mientras llegaba una patrulla del Seprona.

Fuente: Blog Los pies en la tierra. La Verdad. 27-11-14.
Autor: Miguel Ángel Ruiz Parra.

jueves, 20 de noviembre de 2014

AVES DEL MAR MENOR: RAPACES II

Búho chico ( Asio otus ). Condiciones controladas en un anillamiento en los alrededores del Mar Menor
Diciembre 2013

Búho chico ( Asio otus ) en vuelo
Diciembre 2013

 Gavilán macho ( Accipiter nisus ). Condiciones controladas durante un anillamiento en los alrededores del Mar Menor.
Diciembre 2013

 Gavilán macho ( Accipiter nisus ). EDAR de El Algar.
Noviembre 2014

Lechuza o Búho Campestre ( Asio flammeus ). La Marina del Carmolí.
Noviembre 2014

Lechuza o Búho campestre ( Asio flammeus ). La Marina del Carmolí.
Noviembre 2014

Búho real ( Bubo bubo ). Calblanque.
Abril 2014

Busardo ratonero común ( Buteo buteo ). Carretera de El Algar-Los Urrutias.
Diciembre 2012

viernes, 7 de noviembre de 2014

FOTOS DE PAISAJES DEL MAR MENOR. AMIGOS DEL MAR MENOR.

Las fotografías expuestas en este artículo pertenecen a la página de facebook AMIGOS DEL MAR MENOR que administra José Alfonso Cervera Pérez.

Me ha parecido oportuno hacer una nueva entrada en mi blog con las fotografias de algunos de estos "Amigos del Mar Menor" porque son muy representativas de distintos paisajes de la laguna, además de tener un gran valor artístico.


José Alfonso Cervera Pérez

Andrea Reques Gomes

Bartolomé Delgado

Francisco Vallés

Jesús Bueno Bautista

Joaquín Sánchez García


Nerea Montesinos

miércoles, 29 de octubre de 2014

CENSO DE AVES ORILLADAS EN EL MAR MENOR 2014

Todos los años vienen a invernar al Mar Menor una gran cantidad de aves. Según el censo de aves invernantes de 2013, la cantidad fue de 2466 en la laguna, a las que habría que sumarle otras 1206 que se contabilizaron en los humedales circundantes al Mar Menor.

De entre todas las aves marinas invernantes censadas destacan los cormoranes grandes (Phalacrocorax carbo ) y los zampullines cuellinegros ( Podiceps cristatus ) constituyendo estas dos especies más del 52% de la población de aves invernantes.

Aquí tenéis un enlace al últimos censo de aves invernantes de la Región de Murcia 2014:
https://docs.google.com/file/d/0BxghbWBeUVotVXluOWF2RGFpQ1U/edit

Pues bien, cada año se repite el mismo desastre medioambiental y por esta época quedan atrapadas cientos de aves acuáticas buceadoras en las redes de los pescadores en el Mar Menor, que acaban llegando a la orilla muertas. Destacan sobre todo comorán grande ( Phalacrocorax carbo ) y zampullín cuellinegro ( Podiceps cristatus ). Aunque también mueren en menor medida aves de otras especies, como algunas ánatidas por ejemplo.

Cormorán grande ( Phalacrocorax carbo ) enredado en un red de pescar en el Mar Menor. Foto cortesía de Fco Javier Murcia Requena

Por esta razón un grupo de voluntarios hacemos todos los años en esta estación, desde hace ya tres años, un censo de estas aves orilladas muertas, para saber cuántas mueren y averiguar porqué ocurre este fenómeno.

 Cormorán grande ( Phalacrocorax carbo ) muerto en la orilla de la playa en La Marina del Carmolí.

Gaviota patiamarilla ( Larus michahellis ) muerta en la orilla de la playa en La Marina del Carmolí.

La causa está clara, es debido a las redes de pesca. Pero no le echamos la culpa, como es lógico, a los pescadores legales que hacen su trabajo honradamente y si algún ave cae en su redes es un daño colateral que no tendría mayor importancia que la propia muerte del ave, pero que es inevitable. La culpa de este desastre ecológico se debe a los pescadores que ponen redes furtivas, ya que esas redes no deberían estar allí provocando la muerte innecesaria de muchas aves. Pero en realidad en última instancia la verdadera culpa sería de la Administración que no es capaz de controlar adecuadamente a estos pescadores furtivos y ponerles las sanciones que se merecen.

Desde aquí me gustaría pedir colaboración a los Ayuntamientos de las localidades circundantes de la laguna y al Ayuntamiento de Cartagena en especial para proteger el Mar Menor de esta agresión hacia su fauna avícola. Por otro lado una de tantas agresiones que sufre este ecosistema y de las que no hace caso el Ayuntamiento de Cartagena, ni la Comunidad de Murcia.

Por lo tanto la solución a este problema es clara, se trata de llevar un mayor control en el calado de redes ilegales.

Aquí dejo un resumen del censo hecho el año pasado: 

"En este tercer año se han inspeccionado 18 tramos que suman 48,9Km. de costa del Mar Menor, contado con la participación de 27 censadores, que han realizado 87 jornadas, con un total de 23,33 horas de censo y 246,9 Km. recorridos.

Se ha contabilizado un total de 531 aves orilladas, de 15 especies distintas, de las cuales, como en los dos años anteriores, el Cormorán grande (Phalacrocorax carbo) y el Zampullín cuellinegro (Podiceps nigricollis), con 439 y 60 individuos respectivamente, son las especies con mayor número de ejemplares censados.

El número medio de redes, al igual que el número de cadáveres, varía considerablemente
entre los tramos de costa oriental y occidental del Mar Menor, mientras que en los tramos occidentales se censa un total de 97,4 Km., encontrando 55 aves orilladas y un número medio de 1 red de pesca calada, en los tramos orientales se censan 149,5 Km. y el número de aves orilladas aumenta a 476 ejemplares, el número medio de redes caladas es de 80,96 redes, número muy superior a la zona occidental.

Los tramos 1 y 2, situados en la zona norte de La Manga, son los puntos más conflictivos al
sumar el 55,18 % del total de las aves orilladas y el 40,77 % del total de redes censadas."

 Distribución de los tramos censados, que son los mismos que en el año 2013.

domingo, 19 de octubre de 2014

PAISAJES DEL MAR MENOR: RAMBLA DEL ALBUJÓN I

La desembocadura de la rambla del Albujón está situada entre las localidades de Los Alcázares y Los Urrutias en el Mar Menor ( Comunidad de Murcia ) con coordenadas UTM 37º 42´ 58´´ N 51º 33´ 50´´ O.

 Vista aérea de trazado actual de la rambla del Albujón.

Esta rambla es la única que está canalizada de todas las que drenan sus aguas al Mar Menor y es el colector hidrográfico principal de toda la cuenca y auténtico eje de diferenciación fisiográfico e incluso histórico del territorio ( Esteve Selma et al, 2003 ).

Esta afirmación se debe a que históricamente fue la frontera entre el Campo de Murcia y el Campo de Cartagena, como bien se puede observar en este mapa anónimo del siglo XVIII, donde se ve la rambla del Bujón ( Rambla del Albujón ) que separa ambas jurísdiciones.

 Mapa del siglo XVIII del Mar Menor, donde se ve que la rambla del Albujón era frontera entre el Campo de Murcia y el de Cartagena.

Proviene desde la rambla de Fuente Álamo, que discurre de oeste a este y  cuya longitud total es de cuarenta y dos kilómetros,  pero a partir de Venta Redonda y hasta Bocarambla, su desembocadura, toma el nombre de rambla del Albujón,  teniendo veinte kilómetros de longitud desde que toma su nombre hasta la desembocadura. En esta zona tiene su cauce casi colmatado de sedimentos finos cuando no llueve torrencialmente en la zona, que suele ser en otoño, época de la famosa "gota fría" del clima mediterráneo.

La rambla recoge las aportaciones procedentes de la Sierra de Carrascoy, principalmente de la rambla de La Murta, aunque también la de La Azohía y El Fraile, que es el nombre de la rambla de Fuente Álamo a su paso por el pueblo, y las procedentes de la Sierra del Algarrobo, Victoria y Gómez, que se incorporan a la rambla de Fuente Álamo por la margen derecha. Aunque hoy en día el principal aporte a la rambla se hace desde los campos de regadío del Campo de Cartagena, lo que ha provocado que tenga un caudal continuo en la desembocadura.

Desembocadura actual de la rambla del Albujón.

Cuando hay lluvias torrenciales fuertes, durante la famosa gota fría mediterránea, suele llevar una gran cantidad agua hasta la desembocadura, donde muchas veces se desborda como ocurrió en septiembre de 2009, cuando llegó a tener un caudal de doscientos cincuenta metros cúbicos por segundo, o más recientemente en octubre de 2012, a pesar de los partidores que se construyeron  con el fin de evitar estas consecuencias de las riadas.

Estado de la rambla después de la riada de 2012, en este caso las cañas no estaban muy crecidas porque acababan de limpiar el cauce hacía poco tiempo.

Últimamente, a finales de septiembre y principios de octubre de este año 2014, también hubo fuertes tormentas que afectaron a toda la Comunidad de Murcia, y provocaron que la rambla arrastrara una gran cantidad de agua hasta la desembocadura, que no tuvo mayor consecuencia en esta ocasión que el arrastre de basuras y sedimentos y el deterioro de la vegetación de carrizo, con el consecuente daño de la abundante fauna, sobre todo aves, que vive en la rambla.

Estado de uno de los tramos de la rambla tras las fuertes tormentas de octubre de 2014.

Punto negro de contaminación del Mar Menor

La mayoría de científicos que han dedicado parte de sus estudios y trabajos al Mar Menor, están de acuerdo en que la rambla del Albujón es el  “punto negro” de contaminación más importante  en el Mar Menor. Sobre todo desde que se implantó el regadío en la zona del Campo de Cartagena, con la aportación de aguas procedentes del trasvase Tajo-Segura en los años sesenta del pasado siglo a los canales del Taibilla, los cuales llevaron el agua a Cartagena en 1945, ya que debido al abuso de pesticidas, plaguicidas y abonos químicos en los campos frutales que han proliferado en la zona desde entonces y al arrastre provocado por la lluvias, sobre todo cuando llueve torrencialmente, la rambla drena hacia su desembocadura en el Mar Menor una gran cantidad de fosfatos, nitratos y metales pesados mayoritariamente, que derivan de la utilización de esos productos en la agricultura.

 Frutales en el Campo de Cartagena

Esta situación provoca por un lado en ocasiones la muerte masiva de peces que se reúnen en la desembocadura debido a la cantidad de aportes orgánicos que provienen del cauce de la rambla y por otro lado la proliferación de animales filtradores y de los que se alimentan de plancton en la laguna.

Relación con la proliferación de medusas en el Mar Menor

La cantidad de agua contaminada de nitratos y fosfatos procedentes de los abonos químicos, que viene por la rambla del Albujón hacia el Mar Menor tiene un efecto indirecto claramente sobre la proliferación de las medusas en la laguna, ya que estos cnidarios se alimentan de plancton marino, que a su vez se alimenta de materia inorgánica y orgánica en suspensión en el agua. Es decir a mayor materia orgánica e inorgánica que entra en el mar, mayor cantidad de plancton prolifera y por tanto más alimento para las medusas.

La materia orgánica e inorgánica procedente de las aguas de la rambla ha contribuido de forma mayoritaria a la eutrofización del Mar Menor, que en unas décadas ha pasado de ser un mar oligotrófico, es decir con pocos nutrientes en suspensión a eutrófico, es decir con gran cantidad de nutrientes en suspensión. 

Por eso sería muy necesario evitar de alguna forma el vertido directo de estas aguas contaminadas en el Mar Menor y simplemente con esta acción se evitaría una parte muy importante de la contaminación que se produce en la laguna.

domingo, 5 de octubre de 2014

ARTRÓPODOS EN EL MAR MENOR: El cangrejo ermitaño Diogenes pugilator vídeo

En el artículo anterior os hablé acerca de este pequeño crustáceo que habita en los fondos arenosos en el Mar Menor y que ocupa las conchas vacías de diferentes especies de gasterópodos que viven en la laguna. Pues en esta ocasión os dejo un pequeño vídeo para que disfrutéis viéndolo igual que yo grabándolo y editándolo.

Vídeo de Diogenes pugilator


sábado, 27 de septiembre de 2014

ARTRÓPODOS EN EL MAR MENOR: EL CANGREJO ERMITAÑO Diogenes pugilator

Hay unas 5900 especies de cangrejos en general y la mayoría son animales bentónicos, aunque hay unas pocas especies que han desarrollado hábitos nectóncos, es decir nadan en aguas libres. La mayor parte de los cangrejos son marinos, pero algunas especies viven en aguas dulces,  e incluso algunos son capaces de sobrevivir durante un tiempo en tierra firme o directamente toda su vida son terrestres pero siempre en zonas húmedas.

Estos artrópodos decápodos tiene las patas delanteras modificadas en forma de pinzas y tienen dos pares de antenas. Son dióicos, es decir tienen dos sexos bien diferenciados, aunque externamente no exista dimorfismo sexual la mayoría de las veces, en algunos casos son hermafroditas y su reproducción es sexual. Además tienen una vida bastante prolongada ya que pueden llegar a vivir entre tres y doce años, pero según algunos autores hay especies que pueden llegar a vivir hasta cuarenta años.

De las 5900 especies de cangrejos, unas 1400 son de cangrejos ermitaños,  estos tienen el abdomen blando y deben protegerlo dentro de alguna concha de molusco gasterópodo y conforme van creciendo van cambiando de concha. Además casi siempre tienen más desarrollada una de las dos pinzas que les sirve para tapar la abertura de la concha en la que residen en caso de ser atacados y también para pelear con sus adversarios.

En esta artículo vamos a hablar de un pequeño cangrejo ermitaño muy común en el Mar Menor: Diogenes pugilator, cuyo nombre se lo debe al célebre filósofo cínico Diógenes, contemporáneo de Aristóteles, que vivió en un tonel durante gran parte de su vida. 

 Diogenes pugilator. Primer plano.

Taxonomía:

Phyllum: Arthropoda ( Artrópodos )
Subphyllum: Crustacea ( Crustáceos )
Clase: Malacostraca ( Malacostráceos )
Orden: Decapoda ( Decápodos )
Familia: Diogenidae
Género: Diogenes
Especie: pugilator ( Roux, 1829 ) 

Descripción:

Como todos los cangrejos ermitaños, tiene un abdomen blando y asimétrico que debe proteger dentro de alguna concha de un molusco gasterópodo. Se caracteriza por tener la pinza izquierda mucho más desarrollada que la derecha con el fin de poder bloquear la entrada de la concha en la que vive para defenderse de sus depredadores o también para luchar con sus adversarios. El cuerpo presenta una coloración verdosa o grisácea con bandas transversales oscuras en las patas.
Puede llegar a medir unos 30 mm.

Puede utilizar muchas especies de conchas como "casa", pero la más comunes en el Mar Menor son: Hexaplex trunculus ( Busano o corneta ) y Cerithium vulgatun ( Pada ), aunque también los he visto en Hinia reticulata y Cancellaria cancellatum o incluso Monodonta turbinata ( Bígaro mediterráneo ).

Insisto que son las que más comúnmente puede utilizar, seguramente por ser a su vez las más comunes en el Mar Menor, pero puede que utilice otras diferentes. 

Anatomía general de Diogenes pugilator, es puede observar claramente como la pinza izquierda es de mayor tamaño.

Diogenes pugilator utilizando la concha de una Monodonta turbinata ( Bígaro mediterráneo )

Hábitat:

Es muy abundante en el Mar Menor y fácil de encontrar y observar en fondos arenosos y fangosos a poco profundidad donde se pueda enterrar cuando se siente amenazado o simplemente quiere descansar tranquilamente.

Se alimenta de detritos, filtrándolos con una de sus pinzas por donde pasa la materia orgánica que le sirve de alimento.


 Diogenes pugilator usando la concha de un Cerithium vulgatum ( Pada )

martes, 2 de septiembre de 2014

PECES EN EL MAR MENOR: Gobius niger ( Zorro, Chaparrudo, pez del diablo )

El góbido más común en las zonas someras del Mar Menor es el chaparrudo o pez del diablo, aunque en general a todos los góbidos se les suele decir zorros en esta zona geográfica, y ocupa tanto los sustratos blandos de arenas o fangos como los rocosos. A la vez se da la circunstancia de que es un pez muy confiado y curioso por lo que es muy fácil de observar en la laguna, pero si se le molesta emprende una veloz carrera hasta su refugio y allí se quedará hasta que interprete que ha pasado el peligro que le amenazaba. Se podría decir que en conjunto con el gallerbo ( Salaria pavo ) y distintos tipos de mugílidos son los peces más frecuentes en las zonas más someras del Mar Menor. 

Chaparrudo o Zorro ( Gobius niger )

Taxonomía:

Phyllum: Chordata ( Cordados )

Subphyllum: Vertebrata ( Vertebrados )

Clase: Osteichthyes ( Osteictios )

Orden: Perciformes

Familia: Gobiidae

Género: Gobius

Especie: niger  Linnaeus, 1758

Sinonimía: Gobius jozo

Nombre común: Zorro, chaparrudo, pez del diablo

Descripción:

Cabeza muy grande, redondeada, con una gran boca con los maxilares engrosados, las mejillas abultadas y ojos muy conspicuos que sobresalen por encima de la cabeza.

Chaparrudo o Zorro ( Gobius niger ). Al fondo se pueden observar más individuos.

Chaparrudo o Zorro ( Gobius niger )

El cuerpo es alargado, un poco rechoncho, tiene las aletas  grandes y redondeadas, tanto las pectorales como la caudal.

Las aletas ventrales, también son redondeadas y forman una especie de ventosa, lo que le permite fijarse a las rocas y a la arena, típico de todos los góbidos. Las aletas dorsales se dividen en dos, y la primera en el macho tiene una forma casi triangular y sobresale bastante por delante de la segunda, está curvada hacia atrás y suele tener una pequeña mancha negra en la  parte anterior.

Su coloración es variable, pardo oscuro hasta más clara o casi negro hasta amarillenta con manchas más oscuras.

Puede alcanzar un longitud de hasta 150 mm.

 
Zorro o Chaparrudo ( Gobius niger ) macho adulto en sustrato arenoso. Se puede observar la primera aleta dorsal en forma casi triangular y con la mancha oscura anterior.

Hábitat:

El chaparrudo o zorro, como se le llama de forma habitual a este pez, es muy común en el Mar Menor, vive tanto en fondos rocosos como arenosos donde haya pequeñas rocas en las que pueda esconderse o frecuentemente alrededor de los "muertos" de barcos ( anclajes en los que se deja varado el barco que suelen ser de hormigón o cemento o grandes piedras ) o de las redes "antimedusas", así como en las rocas que forman los espigones de los puertos deportivos.

Es un pez bentónico, que se mueve por el fondo utilizando sus aletas ventrales en forma de ventosa.
Se alimenta de pequeños peces, moluscos, pequeños crustáceos y gusanos.