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EL TIEMPO

jueves, 27 de julio de 2017

CAMBIOS EN EL MAR MENOR 2017

Que el agua Mar Menor tiene mayor transparencia este año que los dos años pasados es evidente, y que las condiciones físico-químicas del agua han mejorado también, le pese a quien le pese, ya sabemos que siempre hay quien por motivos políticos normalmente no quiere  reconocerlo, porque no le conviene,  el Mar Menor es una “buena arma arrojadiza política” para sacar rédito electoral la gente sin escrúpulos. Pero solo tienen que bucear por sus fondos y observarlos para comprobar la rápida recuperación de flora y fauna marina que se está produciendo en la mayoría de su superficie, aunque aún siguen habiendo zonas, sobre todo las más profundas y las cercanas a las desembocaduras de las ramblas que están hechas un lodazal.  Por ejemplo las praderas tanto de Caulerpa prolifera y  Cymodocea nodosa se están extendiendo rápidamente como era de esperar, debido a su gran productividad.

En el siguiente vídeo se pueden ver las praderas de Cymodocea nodosa y Caulerpa prolifera en Los Urrutias a una profundidad de 40-50 cm, aunque también he podido comprobar su recuperación a mucha más profundidad, de hasta 2 ó 2.5 m.

Vídeo Praderas mixtas de fanerógamas y algas.

Y que no se me enfaden algunos de mis queridos lectores, que no estoy diciendo que esto haya ocurrido por el “bien hacer” del gobierno regional, que alguno les mentas este tema y te “comen vivo”. Aunque si que ha habido actuaciones que han favorecido la mejora de las condiciones de la laguna, como la clausura de pozos en los campos aledaños al Mar Menor y cese de la mayoría de vertidos de salmuera, pero no se ha conseguido el “vertido cero”.
No obstante aún queda mucho por hacer para la recuperación total del Mar Menor, que probablemente tardará décadas en volver a ser algo similar a lo que hemos conocido los que llevamos por estos lares casi cincuenta años.

La recuperación cualitativa que se observa este verano con respecto a los dos años anteriores este verano ha ocurrido por causas que en realidad aún no se conocen en su totalidad. Al fin y al cabo lo cierto es que nadie sabe exactamente porque este año la turbidez del agua ha disminuido tanto; unos investigadores lo achacan a las condiciones climáticas que se han dado este invierno, otros al aumento de zooplancton, otros a que ha descendido el nivel de vertidos procedentes de los campos de cultivo… En realidad yo creo que puede ser un compendio de todo ello, unido también al aumento de las poblaciones de animales filtradores como briozoos y medusas, que se alimentan tanto del fitoplancton como del zooplancton.

Los cambios y sucesiones ecológicas en el Mar Menor son una característica de este ecosistema debido al desequilibrio ecológico crónico de la laguna, producido sobre todo por la influencia antrópica. 

Cada año, cada verano en realidad, observo cambios en las poblaciones de la fauna y flora submarina que puebla sus aguas, seguramente debido a pequeños o grandes cambios de las condiciones físico-químicas de sus aguas, notando la explosión repentina de la población de uno o dos tipos de especies determinadas. Este año le ha tocado al briozoo Zoobotryon verticillatum, que se ha asentado en los fondos de praderas de algas y fanerógamas marinas, pero sobre todo ha utilizado las inútiles “redes antimedusas” como sustrato.

Briozoo Zoobotryon verticillatum a 1.50 metros de profundidad asentado entre una pradera de Caulerpa prolifera
En mi opinión esta explosión se debe precisamente a la cantidad de fitoplancton presente en el agua, ya que es su alimento. A su vez creo que es beneficioso para el ecosistema, igual que las medusas, ya que son muy buenos filtradores. Se supone que cada zooide del briozoo es capaz de filtrar hasta 8 ml de agua al día, lo que hace pensar que una colonia de aproximadamente un metro cuadrado, pueda filtrar hasta 180 litros diarios, según Hill, K. en Smithsonian Marine Station at For Pierce.

Por lo que es posible, y esto es simplemente una hipótesis, que estén ayudando a mantener la transparencia del agua este año. 

En el siguiente vídeo se puede ver la gran masa de Zoobotryon verticillatum que hay en las inútiles "redes antimedusas".

Pero además este verano ha ocurrido otro fenómeno que es más o menos común en el Mar Menor desde que empezaron las agresiones medioambientales al ecosistema, allá por los años 60, me refiero a la entrada de especies alóctonas procedentes del Mediterráneo, como el alga Caulerpa prolifera y las medusas Cotilorrhyza tuberculata y Rhizostoma pulmo o el cangrejo azul americano o jaiba (Callinectes sapidus ). Este año le ha tocado el turno a dos especies de medusas, ambas lessepsianas, es decir que entraron en el mar Mediterráneo a través del canal de Suez procedentes, una del Mar Rojo y el océano Índico, llamada Cassiopea mediterránea ( medusa invertida ) y la otra procedente, nada más y nada menos, del Pacífico oeste, Phyllorhiza punctata ( medusa de puntos blancos ), aunque no son las primeras especies lessepsianas que aparecen en el Mar Menor, ya que anteriormente se habían observado el opistobranquio  Bursatella leachii, el anélido Brachiommaboholense o el molusco bivalvo Fulvia fragilis.

Phyllorhiza punctata en Los Urrutias en una zona de una profundad de 1.80 metros

jueves, 13 de julio de 2017

ESTADO DEL FONDO MARINO Y LA TURBIDEZ DEL AGUA 12-07-17

En el siguiente vídeo se puede observar que el agua del Mar Menor sigue bastante limpia a estas alturas del verano, a día 12 de julio de 2017. Se nota una mejora cualitativa con respecto al verano pasado por estas mismas fechas.

El vídeo está grabado en la cubeta sur, en la zona de Los Urrutias, a una profundidad de 1.10 metros, con una temperatura del agua de 24º C en una día soleado y una brisa de levante muy leve, con lo que el mar estaba muy calmado.

En el vídeo se pueden observar praderas de Cymodocea nodosa en buen estado y algunas manchas de Caulerpa prolifera, así como la transparencia del agua por ahora.

Vídeo del fondo de Mar Menor 12 de julio 2017.

Según algunos investigadores, la claridad que muestran actualmente las aguas de la laguna no quiere decir que se haya acabado con el problema de la turbidez del Mar Menor definitivamente, ya que este hecho no demuestra que haya menos nutrientes en el mar, sólo que podrían estar siendo controlados por el zooplancton existente en la laguna, porque parece ser que las concentraciones de nutrientes siguen siendo muy altas, lo que podría hacer que una momento dado si cambiaran las condiciones pudiera darse de nuevo el fenómeno de turbidez excesiva que ya se produjo en los dos años anteriores e incluso de peor forma, ya que al haber desaparecido la flora en un porcentaje cercano al 85%, en las zonas más profundas hay más nutrientes disponibles en la columna de agua para el fitoplancton, causante que se sepa de momento de la turbidez del agua.

También parece ser que la creencia o casi la certeza que se tenía de que las medusas podrían actuar como filtros para mejorar la calidad del agua, se está poniendo en duda, aunque en realidad no se tienen datos cuantitativos que indiquen una cosa en un sentido u otro. No obstante un hecho objetivo que si demuestra la observación, es que los años en que la turbidez de la laguna fue mayor, años 2015 y 2016, las poblaciones de medusas descendieron mucho. Aunque también pudiera ser que el hecho de esta coincidencia se debiera a que cuando había más medusas el ecosistema no estuviera tan colapsado y tan al límite.

En todo caso yo soy optimista y creo que el Mar Menor tarde o temprano se recuperará si se aplican las medidas necesarias y no se vuelven a cometer los mismos errores del pasado.

Aunque surgen varias cuestiones difíciles de responder de momento: ¿necesitará mucho tiempo para recuperarse o su capacidad de autoregeneración es tan grande que en poco tiempo será capaz de recuperarse?, esta pregunta de momento nadie es capaz de responderla, podemos especular con la respuesta, pero realmente nadie sabe a ciencia cierta que pasará. Mi opinión personal es que seguramente tendrán que pasar bastantes años, quizá décadas para que realmente se produzca una recuperación total, pero si se mantienen en el tiempo las medidas que se deben aplicar en la gestión de la laguna, iremos viendo mejoras año tras año.

Otra cuestión que se hacen los investigadores es: ¿volverá a ser el mismo Mar Menor que habíamos conocido, como ecosistema?, es otra incógnita más, seguramente y en eso están de acuerdo la mayoría de investigadores, su recuperación supondrá un cambio en el ecosistema y probablemente no volverá a ser exactamente el mismo, con las mismas especies y condiciones físico-químicas.

Pero si que hay una cuestión que podemos contestar sin miedo a equivocarnos y es: ¿cómo hemos llegado a este punto?, últimamente se ha escrito mucha literatura sobre esto, por lo que lo voy a sintetizar brevemente. Hemos llegado a este punto por la ambición y la codicia de una clase política que lo único que ha buscado siempre es sacarle el máximo rendimiento económico a la laguna sin tener en cuenta las advertencias que les han ido haciendo los científicos especializados en medio ambiente y en el Mar Menor en concreto.

Y no me refiero a los últimos veinte años, como quieren a estas alturas hacernos creer algunos; no, el juego politico debe acabar definitivamente, que no os engañen, el problema viene de mucho más lejos, concretamente de los años 60, aunque si somos rigurosos seguramente nos podríamos remontar a mucho antes.

viernes, 3 de marzo de 2017

LLEGANDO LA PRIMAVERA, 26 de febrero


Prado de vinagrillo ( Oxalis pes-caprae ) y otras hierbas en el campo del Carmolí.
 
Ya está llegando la primavera y este hecho se traduce en el paisaje, los campos se muestran multicolores, predominando sobre todo los colores blancos y amarillos, salpicados de verdes y algunos morados que le dan un bonito contraste.

 Pradera de Diplotaxis erucoides en la rambla del Albujón.

También se nota en las temperaturas, más suaves ya que en semanas anteriores, aunque todavía hay que abrigarse un poco. Este fin de semana las temperaturas han rondado los 20º, unos grados arriba o abajo, y ha sido en general más o menos soleado, aunque el viernes y el sábado estuvo un poco nublado en algunos momentos. Sin embargo los vientos han sido más calmados y eso se ha notado en el mar, que estaba bastante calmado.

 Vista general del Mar Menor desde Los Urrutias, el día 26 de febrero de 2017.

 El agua sigue turbia, aunque con la quietud del mar, los sedimentos se depositan en el fondo y puede dar la sensación de estar clara, incluso cristalina en la orilla, unos metros más adentro se puede constatar su turbidez.


 Así se veía el agua en la orilla de Los Urrutias el día 26 de febrero de 2017.

La rambla del Albujón y las otras ramblas siguen drenando grandes cantidades de aguas contaminadas con sedimentos procedentes de los campos circundantes, saturadas de nitratos, herbícidas y plaguícidas, en este sentido nada  ha cambiado, el "vertido 0" está muy lejos de ser alcanzado, si no se empieza a gestionar en serio la agricultura para que sea compatible con el ecosistema. El problema que tenemos encima es muy grave y si esto no se hace con rapidez, podría ser  demasiado tarde para el Mar Menor y mientras nuestros políticos siguen peleándose por sacar réditos electorales en lugar de solventar el problema.


 Desembocadura de la rambla del Albujón el día 26 de febrero de 2017, se puede observar el gran caudal que desemboca en el Mar Menor desde la rambla.

Por otro lado, algo se está haciendo bien, y es la repoblación vegetal de la franja que se roturó en La Marina del Carmolí para soterrar la tubería que desviará los drenajes desde la rambla del Albujón a las infraestructuras de la comunidad de regantes Arco Sur, atravesando la rambla de Miranda. 

Aunque parece que hay a quien no le parece bien la medida, como otras medidas que se han tomado, supongo que de nuevo tendrá algo que ver la política.

Replantación en la zona roturada de La Marina del Carmolí 26 de febrero de 2017.

Por lo demás siguen cometiéndose irregularidades que quedan impunes, debido a la falta vigilancia de la zona, no porque los agentes ambientales lo estén haciendo mal ni mucho menos, ellos realizan una labor excelente, sino porque se necesitan más recursos humanos para poder vigilar una zona tan extensa y delicada ambientalmente de forma exhaustiva.

Desde aquí pediría a las autoridades competentes que se planteen la posibilidad de ampliar la plantilla de agentes ambientales en la zona y de vigilantes dentro de la laguna.

Estas irregularidades van desde gente haciendo motocross en zonas sensibles como Lo Poyo y los arenales de Los Nietos, pasando por los aeromodelistas que molestan a las aves en la rambla del Beal, lugar tradicional donde se suelen poner todos los fines de semana  y que es zona ZEPA, redes ilegales dispuestas casi en la orilla, pescadores sin licencia en la orilla y que se llevan piezas por debajo de las medidas permitidas, caza ilegal, pasadas con maquinaria pesada por la playa, la mal llamada "regeneración de playas",... en fin un largo etcétera.


 Motoristas en los arenales de Los Nietos, pasando por encima de las replantaciones hechas por ANSE en la zona.

Menos mal que aun así las aves siguen sobreviviendo en la zona y últimamente se han visto algunas especies interesantes, rarezas como el negrón especulado o el porrón pardo, este último siempre en balsas de riego, no dentro de la laguna.

 Negrón especulado ( Melanita fusca ) en la zona de los arenales de Los Nietos, 26 de febrero de 2017.

 Porrón pardo ( Aythya nyroca ) en balsa de riego de uno de los campos circundantes del Mar Menor, 26 de febrero de 2017.
 
También son interesantes algunas plantas que han florecido recientemente con este casi principio primaveral, como son algunas orquídeas, crucíferas y compuestas.

 Orchis collina, 26 de febrero de 2017.

 Orchis collina, variedad hipocromática, 26 de febrero de 2017.

 Diplotaxis erucoides, rambla del Albujón, 26 de febrero de 2017.

Agradecimientos a José Antonio López Espinosa por su ayuda en la identificación de las plantas que aparecen en el artículo.
 





jueves, 2 de febrero de 2017

20 de enero de 2017

Este año ha empezado con temperaturas anormales para esta zona y nuestro clima, tras unos días de temperaturas muy bajas, incluso en algún momento bajo cero, se produjo un fenómeno nada normal en la comarca del Mar Menor y el día 18 de enero cayó una nevada, que no llegó a afectar a toda la zona, pero si a algunos lugares del entorno marmenorense, como algunos pueblos de litoral o cercanos a él y la sierra de Atamaría.

Sierra de Atamaría nevada a la altura de la carretera del LLano del Beal. Fotografía de Javier Noguera, 19 de enero de 2017

Aunque es un fenómeno raro en la zona, no ha sido la única que ha pasado en este siglo, ya que el 27 de enero de 2005 también cayó una gran nevada en la zona de La Manga del Mar Menor y Cabo de Palos.

Nevada en Cabo de Palos, 27 de enero de 2005. Fuente: Educarm.es

Tras esta nevada, el día 19 de enero hubo unas fuertes precipitaciones que vinieron en el peor momento para la laguna, ya que empeoraron aún más la situación de las playas y campos circundantes del Mar Menor, los campos que empezaban a secarse de las fuertes lluvias de diciembre, no llegaron a hacerlo y "llovíó sobre mojado" y se anegaron de nuevo, llevando la escorrentía del agua, los sedimentos y con ellos los nitratos, fosfatos, plaguicidas, herbicidas, metales pesados y demás hacia el Mar Menor, ya fuera campo a través o por las ramblas que desembocan en él, no solo la del Albujón, aunque esta sea la de mayor aporte de contaminantes hacia la laguna. Con lo que el "pobre" Mar Menor, no sale de una para meterse en otra.

Rambla del Miedo vertiendo al Mar Menor, normalmente esta rambla no tiene ese canal tan ancho, pero después de las lluvias de diciembre y enero se ha ensanchado mucho más, por lo que el caudal de agua vertida a la laguna es mucho mayor.

El resto de días de la semana hubo fuertes vientos y el tiempo estuvo muy nublado.

 Aspecto del Mar Menor después de las lluvias, el día 20 de enero de 2017, se puede ver un color marrón nada saludable, debido a los sedimentos arrastrados hacia sus fondos.

 El aspecto del agua no era nada saludable esos días.

 El día 20 de enero volvió a ocurrir otro fenómeno raro y curioso en la zona, un pequeño tornado.

Aunque parece que no es un hecho insólito, ya que hay registros de otros pequeños tornados anteriormente en fechas relativamente recientes. Como el que hubo 8 de febrero de 2008 o el 12 de septiembre de 2015.

Ver tornado de 20 de enero de 2017

Fuente: anónimo de Youtube.

A pesar de ello pude salir al campo y observar algunas aves como las siguientes: ánade real, cigüeñelas, lavandera común, busardo ratonero, águila calzada, aguilucho lagunero, cernícalo vulgar, garceta grande, garceta común, corrlimos común, vuelvepiedras, archibebe claro, cerceta común, focha común, polla de agua, gaviota reridora, gaviota patiamarilla, cormorán grande, garza real, espátula, flamenco, zarapito real, mirlo común, estornino negro y pinto, zorzal común, pardillo común, verderón, gorrión común, verdecillo, jilguero, bisbita común, colirrojo tizón, tarabilla común, tórtola turca, paloma bravía, paloma torcaz, mosquitero común, avión roquero, zampullín cuellinegro, somormujo lavanco, chorlito gris, porrón común, alondras, cogujada común, chorlito dorado y alcaraván.

Espátula en puerto de Los Urrutias

sábado, 21 de enero de 2017

13 y 14 de enero de 2017

Bueno, parece que empezamos el año bastante peor que lo acabamos en el Mar Menor, las lluvias acaecidas en diciembre del año pasado están pasando factura obviamente. Las aguas esta semana están realmente turbias y de un color marrón verdoso muy preocupante.

Se puede observar el color tan poco saludable que tiene el agua

Pinchando en este enlace puedes ver un panorámica desde Los Urrutias:

Vista desde Los Urrutias 15-01-17

Las temperaturas han sido las normales en estos meses, de entre 13º y 16º, la humedad ambiental ha estado rondando el 45%, el viento de norte todo el fin de semana, como suele ser típico en esta época y el cielo soleado con pocas nubes. La sensación térmica de frío ha sido mayor, sobre todo a partir del sábado, ya que ha empezado a subir la fuerza del viento del norte.

El agua en la orilla, tiene un color marrón turbio

Las ramblas siguen drenando el agua de los campos de cultivo y de los humedales del Mar Menor, vertiendo nitratos y otros productos nocivos. El casi vertido cero que se había conseguido en la rambla del Albujón durante unos meses se ha acabado y hemos vuelto al punto incial de antes del verano. Además no sólo es esta rambla la que está vertiendo sus aguas cargadas de nutrientes el Mar Menor, sino también la de Miranda, Miedo, Ponce y otros ramblizos que desembocan en La Marina del Carmolí y en el perímetro en general de la laguna.

Desembocadura de la rambla del Albujón 14-01-17

Desembocadura de la rambla del Miedo 14-01-17

Desembocadura de rambla de Miranda 14-01-17

El nivel del mar, está empezando a ascender de nuevo y han desaparecido ya algunos de los secos que se habían formado, redistribuyendo los sedimentos acumulados en ellos, dejando "escalones" en el agua, que seguramente permanecerán hasta el verano, además de los cienos que se habrán formado al morir las fanerógamas marinas y algas cubiertas por los sedimentos arrastrados por las lluvias.

Ambos fenómenos seguramente perdurarán hasta el verano, dificultando el baño, sobre todo a las personas mayores, como ya pasó el verano anterior, en que varias personas mayores y no tan mayores quedaron atrapadas en el fango y una pareja de ancianos, incluso tubo que ser socorrida en la playa de Los Urrutias por los servicios de emergencia.

Todo ello es consecuencia de los sedimentos arrastrados por las lluvias, pero también del empeño en la mala práctica de regenerar la arena de la costa en años anteriores, y ahora están empeñados de nuevo en cometer el mismo error. Y si el Mar Menor ya estaba delicado antes de las fuertes lluvias de diciembre, aún más después de ellas, ahora el Gobierno Regional va a terminar de rematarlo con estas obras de regeneración de playas, ya que esa arena que depositarán en las playas de cara a Semana Santa, después de este período y antes del verano de nuevo desaparecerá por los temporales e irá a parar al mar, creando más fangos y acabando con las pocas algas y fanerógamas que queden, si es que para entonces hay todavía alguna. ¿No decían que no iban a acometer ninguna acción en el Mar Menor sin el asesoramiento del Cómite Científico?, no creo, ni por un momento que el Cómite haya dado "luz verde" para esta actuación.

A pesar de todo ello, los seres vivos que habitan en la laguna y sus alrededores se empeñan en sobrevivir y estos días he visto: zampullín cuellinegro, zampullín chico, cerceta común, focha común, porrón común, aguilucho lagunero, cernícalo vulgar, búho real, bisbita común, curruca cabecinegra, lavandera común, pardillo común, verderón, verdecillo, gorrión común, colirrojo tizón, tarabilla común, avión roquero, cogujada común, alcaudón real, cotorra argentina, mirlo común, estornino negro, estornino pinto, tórtola turca, paloma torcaz, codorníz, perdíz roja, chorlitejo grande, chorlito gris, archibebe claro, cigüeñela, martín pescador, vuelvepiedras, gaviota reidora, gaviota picofina, gaviota patiamarilla, gaviota de Audouin, alcatraz, pardela cenicienta, alca común, cormorán grande, cormorán moñudo, garceta común y zarapito real.

En la imagen podemos ver un aguilucho lagunero ( Circus aeroginosus ) en La Marina del Carmolí, como queriendo huir de los barcos que lo persiguen.