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EL TIEMPO

viernes, 12 de noviembre de 2010

LA MANGA DEL MAR MENOR. EL PARAÍSO PERDIDO I

La Manga del Mar Menor está localizada en la Comunidad de la Región de Murcia ( España ), en el municipio de Cartagena y San Javier, dentro de la Comarca del Mar Menor.

Es una barra arenosa que separa el Mar Menor del mar Mediterráneo, asentada sobre una base de promontorios de origen volcánico de calcarenitas y andesitas surgidos en el Terciario. Tiene una longitud total de 24 kilómetros y una anchura que oscila entre los 900 metros en su parte más ancha, la "encañizada del Charco" en Veneziola al norte antes del Estacion, hasta 100 metros en su parte más estrecha, la ensenada del "Seco Grande" más al norte.

Vista aérea del Mar Menor

A esta zona se accede por la autopista del Mediterráneo, tomando el desvío hacia la autovía MU312 que nos llevará directamente a la denominada Gran Vía de La Manga, que la recorre en toda su longitud..


Accesos a La Manga del Mar Menor

La Manga se puede dividir en dos partes: una perteneciente al ayuntamiento de Cartagena, al sur, y otra perteneciente al ayuntamiento de San Javier, hacia el norte. El límite entre estas dos zonas se encuentra en la Hacienda dos Mares, situada cerca del cerro de Calnegre o Monte Blanco, punto más elevado de La Manga, con 42 metros de altura. Se trata de un afloramiento volcánico compuesto básicamente de calcarenitas y andesitas que tiene el mismo origen geológico que las islas del Mar Menor y el cabezo del Carmolí, es decir data del Neógeno, en el Terciario. Hoy en día totalmente urbanizado, como el resto de este lugar.


Monte Blanco.

La comunicación entre el Mar Menor y el mar Mediterráneo se hace por tres golas, dos naturales, las encañizadas de la Torre y El Ventorrillo, al norte y una tercera gola totalmente artificial que se abrió en el siglo XVIII, la de Marchamalo, al sur.

Encañizada del Ventorrillo

Gola de Marchamalo.

¡.. Y Llegó el desastre!

El canal del Estacio fue construido en 1973 sobre una gola natural del mismo nombre donde se pescaba tradicionalmente con encañizadas, que se dragó y se ensanchó convenientemente para el paso de barcos entre el mar Mediterráneo y el Mar Menor. Actualmente hay un puente que se abre cada hora y permanece elevado para el paso de los barcos durante quince minutos impidiendo el paso de vehículos en ambos sentidos.

La abertura del canal afectó gravemente al hidrodinamismo de la laguna, lo que causó una bajada acusada de su salinidad y una suavización de sus temperaturas extremas.

Canal del Estacio.

También afectó a la composición sedimentaria, debido al gran caudal de agua y sedimentos que penetra por el canal desde el mar Mediterráneo hacia el Mar Menor, lo que se ha traducido en que las poblaciones de fanerógamas marinas, tales como Cymodocea nodosa, Zostera marina o Rupia cirrosa se hayan visto sustituidas por el alga Caulerpa prolifera o que se hayan introducido nuevas especies procedentes del mar Mediterráneo que han ido desplazando a otras típicas del Mar Menor. Otra consecuencia del dragado continuo de este canal ha sido la proliferación de las medusas Cotylorhiza tuberculata y Rhizostoma pulmo en detrimento de las poblaciones de la inofensiva medusa Aurelia aurita, que han traído graves problemas para el turismo y los bañistas de la zona, así como para la fauna autóctona de la laguna, ya que entre otras presas de las medusas, por ejemplo se encuentran las larvas de caballito de mar ( Hippocampus guttulatus ), que actualmente se halla al borde de la extinción en el Mar Menor.

La zona sur de La Manga era las más castigada urbanísticamente hasta nuestro mismo siglo, siglo XXI, desde que a un promotor de la zona se le ocurrió en 1963, y acogiéndose a la Ley de Interés Turístico del momento, construir las primeras casas en la zona.

La Manga antes de empezar a ser urbanizada. 1950.

La zona norte, debido quizás a su aislamiento, estaba menos urbanizada hasta principios de nuestro siglo, siglo XXI, y en ella aún se podían ver restos de las dunas litorales móviles que un día fueron comunes en el litoral de La Manga, así como de la vegetación típica de la zona, pero ya en la década actual, se comenzó a construir de forma desaforada grandes edificios en esta zona y han dejado muy poco espacio libre de lo que era este reducto casi virgen del Mar Menor.